Vaya paradoja, la posibilidad manifiesta que tiene el equipo de Rodolfo Arruabarrena de quedarse con el certamen continental, la Copa Argentina y el Torneo Clausura tendría efecto directo en Núñez: liberaría un cupo que podría ayudar a los de Leonardo Ponzio a picar boleto al máximo torneo del continente.
Aunque lógicamente en River nadie festejaría una consagración de Boca, ante este panorama inesperado y poco amigable que se le presenta, al menos esta vez, no luce como una alternativa tan "trágica" para su rival de toda la vida porque le sería útil.
Hoy, Boca marcha primero en la tabla anual con 54 puntos, misma cantidad que Argentinos Juniors, que está un puesto por debajo por diferencia de gol. El podio, es decir los tres que sacarán su boleto a la Libertadores, actualmente lo completa Rosario Central con 53, en una lucha más que reñida.
Vaya paradoja, la posibilidad manifiesta que tiene el equipo de Rodolfo Arruabarrena de quedarse con el certamen continental, la Copa Argentina y el Torneo Clausura tendría efecto directo en Núñez: liberaría un cupo que podría ayudar a los de Leonardo Ponzio a picar boleto al máximo torneo del continente.
Aunque lógicamente en River nadie festejaría una consagración de Boca, ante este panorama inesperado y poco amigable que se le presenta, al menos esta vez, no luce como una alternativa tan "trágica" para su rival de toda la vida porque le sería útil.
Hoy, Boca marcha primero en la tabla anual con 54 puntos, misma cantidad que Argentinos Juniors, que está un puesto por debajo por diferencia de gol. El podio, es decir los tres que sacarán su boleto a la Libertadores, actualmente lo completa Rosario Central con 53, en una lucha más que reñida.
En tanto, el Xeneize, que está segundo en la Zona A del Clausura y tiene medio paso en los playoffs en busca de luchar por el título local, también enfrentará a Banfield por la semifinal de Copa Argentina el sábado 14 de noviembre. El objetivo está claro y ya lo dijo el propio Arruabarrena: ganar algo. Aunque eso pueda ayudar a River.