El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, denunció que ministros de su Gobierno y diputados recibieron amenazas de muerte contra ellos y sus familias en medio de la crisis institucional que siguió a la destitución del ex fiscal general Róger Mariaca.
El mandatario extendió la denuncia a miembros del Congreso. “Muchos parlamentarios recibieron amenazas de muerte para con sus familias en su WhatsApp”, sostuvo.
Paz señaló que las amenazas forman parte de una situación que considera habitual en su caso y aseguró que mantendrá su posición frente a los cuestionamientos. “Yo no le temo a la muerte por la patria, porque la muerte no puede ser más grande que la vida que la podamos dar a la construcción de una mejor Bolivia”, manifestó.
La denuncia ocurre después de la destitución de Mariaca como fiscal general y de la designación de José Armando Urioste como fiscal general interino, procedimientos que requirieron un intenso trámite legislativo. Mariaca permanece en prisión preventiva desde el lunes y ya recibió una prisión preventiva por 180 días. Enfrenta acusaciones por presuntos vínculos con el narcotráfico, en una investigación que comenzó a fines de septiembre, tras sanciones impuestas por Estados Unidos contra él y otros funcionarios bolivianos.
Las pesquisas apuntan a que el exfiscal, que asumió el cargo en octubre de 2024, habría encabezado una presunta estructura dentro del sistema judicial para brindar protección a redes de narcotráfico, entre ellas la vinculada al uruguayo Sebastián Marset.

