El gobierno de la autoproclamada presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez anunció este viernes que rompió relaciones con el venezolano Nicolás Maduro por impulsar acciones para "atentar contra la seguridad interna" y echó a sus representantes diplomáticos.
"Existen pruebas contundentes contra ciudadanos venezolanos que estuvieron involucrados en los movimientos agresivos de la semana pasada, y han sido encontrado con armas de fuego, con uniformes, y con otros instrumentos con los que han exacerbado estas marchas" , aseguró la canciller boliviana Karen Longaric.
En conferencia de prensa, la funcionaria criticó a Venezuela por inmiscuirse en asuntos internos y adelantó que por la "violación de las normas diplomáticas" expulsarán a todos los funcionarios de la embajada de Caracas en La Paz.
"Se les dará un plazo para que abandone el país, por haberse involucrado en asuntos internos del Estado, a todo el personal diplomático de la embajada de Venezuela en Bolivia que representa al gobierno del señor (Nicolás) Maduro", dijo la jefa de la diplomacia boliviana.

