Los artificieros de Gemnay han desactivado con éxito una bomba aérea británica de 250 kilos de la Segunda Guerra Mundial. El explosivo fue descubierto durante unas obras en la ciudad de Kiel, en la costa alemana del Mar Báltico.
Las autoridades aconsejaron a unos 3000 residentes que abandonaran la zona antes de que comenzara la operación de desactivación de la bomba. Incluso 200 efectivos de los servicios de emergencia estuvieron a la espera.
La operación duró tres horas.
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