Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil con el 47,03% de los votos, frente al 45,16% obtenido por Luiz Inácio Lula da Silva. Ninguno alcanzó la mayoría necesaria y ambos competirán en el balotaje del próximo 25 de octubre.
En diálogo con LV12, la politóloga Emilia Hassan sostuvo que el resultado fue “un poquito las dos cosas”: una sorpresa respecto de las encuestas, pero también parte de una tendencia que se observa en la región. “Lo que sí es la sorpresa y es un dato político muy contundente es que Bolsonaro encabece la primera vuelta”, señaló.
“Se hablaba de un avance de la derecha o un retorno del conservadurismo en la sociedad latinoamericana y, por otro lado, también como un castigo a los oficialismos”, explicó Hassan. En ese sentido, destacó que durante la campaña se instaló “la necesidad de un cambio frente a lo que ya venía proponiendo Lula”.
La politóloga también analizó el desempeño del actual presidente brasileño. “Lula ya venía teniendo indicadores económicos muy positivos, por ejemplo, desaceleración de la inflación, aumento de los empleos formales, se calcula que alrededor de 5 millones de puestos de trabajo registrados, también esto de sacar a Brasil del mapa del hambre a nivel mundial”, sostuvo. Sin embargo, consideró que “con esos indicadores cualquier candidato sería competitivo, pero en estos momentos no alcanza”.
Para Hassan, además, el resultado no puede explicarse solamente desde una mirada racional. “Pesa mucho lo que es el voto emocional y el voto identitario”, afirmó. Y agregó: “En Brasil pasa algo similar y se habla de una identidad antilulista o antipetista”. Según explicó, también existe un avance de valores vinculados al conservadurismo y al emprendedurismo, con una mirada crítica sobre la intervención del Estado.
Otro de los elementos que mencionó fue el peso del voto evangélico y la reacción de sectores conservadores frente a los avances sociales de los últimos años. “Frente a ese avance también se conformó una reacción”, explicó Hassan, al referirse a las políticas vinculadas a los derechos de las mujeres, los derechos reproductivos y las políticas de género. “Es interesante ver cómo van dialogando estos movimientos”, sostuvo.
De cara al balotaje, Hassan puso el foco en los más de 33 millones de brasileños que no concurrieron a votar. “La estrategia o la campaña que comienza ahora, que dijo Lula que se trata de una campaña por la industria, por la salud, por el sistema científico y tecnológico del país, va a tratar de movilizar esas 33 millones de personas que se quedaron en sus casas”, concluyó.

