“Se necesita un gesto: el de parar las agresiones”, afirmó Vieira en declaraciones a Clarín, al remarcar que la relación entre Brasil y Argentina mantiene una importancia estratégica pese al deterioro registrado durante los últimos meses.
El funcionario brasileño, que ocupó el cargo de embajador en Buenos Aires entre 2004 y 2010, señaló que la relación bilateral llegó a un punto en el que ambos países actualmente se encuentran representados por encargados de negocios, en lugar de embajadores.
Vieira también rechazó las acusaciones realizadas por Milei respecto de una presunta intervención de Brasil en una campaña internacional contra la Argentina. En particular, calificó de “totalmente falso” el señalamiento sobre un supuesto financiamiento brasileño a la campaña presidencial de Sergio Massa.
El canciller brasileño además cuestionó las referencias de Milei y otros dirigentes de La Libertad Avanza hacia Lula como un mandatario “comunista”. Veira dijo que "sorprende" esa caracterización y argumentó que el presidente brasileño nunca intentó modificar el carácter capitalista de la economía de su país.
En ese sentido, atribuyó las diferencias a la mirada política del mandatario argentino y evitó plantear que exista un cambio en la orientación económica de Brasil. Pese al conflicto, Vieira remarcó que Brasil mantiene a la Argentina dentro de su grupo de socios estratégicos y destacó el peso que tiene el intercambio comercial entre ambos países.
El funcionario expresó además su expectativa de que la situación pueda encaminarse y que, una vez superadas las diferencias actuales, los embajadores de Brasil y Argentina puedan volver a ocupar sus respectivos puestos. Para Brasil, el primer paso para avanzar en esa dirección es que cesen las críticas y agresiones públicas.
Las críticas de Milei a Lula que tensionaron la relación con Brasil
Durante su viaje a San Pablo para participar de un acto partidario de Flavio Bolsonaro, Javier Milei volvió a arremeter contra Lula da Silva. El Presidente argentino calificó a su par brasileño de “ladrón”, “basura socialista” y “comunista”, además de utilizar otros términos descalificadores para referirse al mandatario.
Las declaraciones de Milei profundizaron la tensión entre ambos gobiernos y se sumaron a los reiterados cruces públicos que mantienen los dos presidentes.