La Amazonia sufrió la mayor reducción con 55 millones de hectáreas de vegetación nativa perdida.
En el caso de Pantanal, el humedal más grande del mundo, la situación es más grave en términos de cuerpos de agua, ya que la superficie de agua del bioma se redujo dramáticamente del 21% desde 1985 al 4 % en 2023, un cambio que afecta de manera profunda la dinámica ecológica de la región.
"La pérdida de vegetación autóctona en los biomas brasileños tiende a tener un impacto negativo en la dinámica climática regional y reduce el efecto protector durante los fenómenos meteorológicos extremos. En resumen, representa un aumento de los riesgos climáticos".
Impacto Ambiental
El estudio destaca que entre 2008 y 2023, el 37% de los municipios brasileños registró un aumento en la vegetación nativa, mientras que en el 45% la cobertura natural disminuyó.
Las áreas naturales sufrieron el mayor impacto en las propiedades privadas, donde la pérdida fue del 28% en 39 años.
Del total de 281 millones de hectáreas convertidas por la acción humana hasta 2023, el 60 % se encuentra en propiedades privadas.
Preocupa que el Gobierno no definió el uso del suelo, como Unidades de Conservación, Tierras Indígenas y concesiones forestales, que representan 13% de la Amazonia Legal.
En la actualidad, estos bosques aún mantienen 92% de su área cubierta por vegetación nativa en el país sudamericano.
Las Tierras Indígenas, que corresponden al 13% de todo el territorio brasileño, son las áreas más preservadas del país, donde la pérdida de vegetación nativa fue equivalente a menos del 1 % en 39 años.
El proyecto MapBiomas es una iniciativa del Observatorio del Clima, creada y desarrollada de manera conjunta por una red institucional múltiple en la que participan universidades, organizaciones no gubernamentales y empresas tecnológicas con el objetivo de mapear de forma anual el uso del suelo y monitorear los cambios en el territorio.