Este sábado, en una columna publicada por el diario O Globo, el secretario de Ciencia, Tecnología e Insumos Estratégicos, Carlos Wizard (aún no asumió formalmente el cargo), anunció que el país iniciaba un método diferente para el conteo de muertos debido a que los datos actuales serían "fantasiosos o manipulados" y eran "inflados".
De esta manera, se eliminó el viernes el número total de muertos y contagiados, tal como era divulgado por el Ministerio de Salud hasta el momento, y, a la vez, eliminó el sitio web que contenía todos los datos.
Debido a la falta de este espacio con los datos oficiales, Brasil fue excluido del conteo mundial que realizado diariamente la Universidad Johns Hopkins, entidad que ubicaba a la nación latinoamericana como el segundo más perjudicado por la pandemia.
En concreto, el último boletín registró 164 muertes y 5.974 nuevos positivos, demasiado lejos de los 1.005 muertos y 30.830 nuevos casos de los que se informó el viernes y de los 1.492 decesos y 31.890 positivos de los que se dio cuenta el jueves, precisó la agencia Europa Press.
A la vez, Bolsonaro determinó otra modificación en este informe de la enfermedad: su difusión pasadas las 22, cuando ya terminó el informativo de TV Globo, el más visto del país, y, como consecuencia de esto, también se vio interrumpida la telenovela de las 21.
Días antes, Bolsonaro había adelantado que, con el cambio de horario, la televisión ya no sería una "TV funeraria".
Globo se pronunció en un comunicado y afirmó que "el público sabrá juzgar si el gobierno actuaba bien antes o si lo hace ahora" y reiteró que a pesar de los cambios seguirá informando el balance independiente de la hora de su publicación oficial.
Ante este contexto, el Consejo Nacional de Secretarios de la Salud (Conass) que congrega a los secretarios regionales de salud, emitió una nota para expresar: "El intento autoritario, insensible, inhumano y antiético de invisibilizar los muertos por Covid-19 no prosperá".

