En el marco de los alegatos finales en el juicio contra el expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, la fiscalía pidió que el líder de ultraderecha sea condenado por los delitos de golpe de Estado, organización criminal armada, tentativa de abolición violenta del Estado democrático de derecho, daño cualificado por violencia grave o amenaza y deterioro de patrimonio protegido.
De esta manera, el exmandatario y los otros siete acusados en el caso podrían afrontar penas que oscilan entre los 12 y 40 años de prisión.
La investigación se centra en el presunto intento de golpe de Estado contra el actual presidente Lula da Silva el 8 de enero de 2023, días después de su asunción. El resto de los involucrados en el caso son algunos de sus antiguos ministros y militares de alto rango.
Jair Bolsonaro aclaró que no planea irse de Brasil
Mientras espera el veredicto de la Justicia, Bolsonaro negó su culpabilidad y todas las acusaciones de la Fiscalía y aclaró que no tiene pensado irse del país antes de conocer la condena. A su vez, aseguró que no planea salir de Brasil para evitar ir a prisión por una eventual condena porque, dijo, ya tiene 70 años de edad y problemas de salud.
Lo que pasó en 2023
El fiscal Gonet vinculó a Bolsonaro y al resto de los acusados con los graves episodios del 8 de enero de 2023. Ese día, una semana después de la asunción de Lula, miles de simpatizantes de ultraderecha vandalizaron las sedes del Supremo, el Congreso y la Presidencia para forzar una intervención de las Fuerzas Armadas.
El tribunal prevé que la resolución del juicio puede llegar entre septiembre y octubre próximos.
Además del juicio contra estos ocho acusados, apuntados como los líderes de la trama golpista, están pendientes de juicio otros treinta sospechosos.

