La llama de los artefactos es el signo visible de una reacción química donde el gas natural se combina con el oxígeno y produce energía calorífica al iniciarse la combustión desde una fuente de ignición. Si es de color azul (intenso en el centro y más claro en el exterior) indica la combustión correcta del gas.
Para evitar accidentes, desde la Asociación de Gasistas y Afines de Tucumán dieron a conocer algunos tips para tener en cuenta a la hora de controlar los artefactos que se tienen en el hogar.
Mario Chavez, titular de la asociación, recomendó, en primer lugar, verificar el color de la llama de los aparatos. Si la llama es azul es la llama ideal porque indica que la combustión de gas que está haciendo el artefacto es la correcta.
Ahora si la llama es amarilla indica una combustión con deficiencia de oxígeno, por lo que hay que llamar rápidamente a un gasista matriculado para realizar el correspondiente control, limpieza o reparación del artefacto.
"La llama amarillenta es el llamado de atención porque se está produciendo una mala combustión y puede ser que se esté produciendo Monóxido de Carbono que es el llamado enemigo silencioso", explicó.
En este aspecto, aconsejó una revisión periódica con un instalador matriculado, respetando las normas técnicas y reglamentarias de instalación de los mismos.
Chávez recomendó, además, mantener siempre las rejillas de ventilación libres de obstrucciones: su correcta instalación puede salvar vidas y cualquier obstrucción es un riesgo para la seguridad de los ocupantes de la vivienda.
"Es un servicio que está rondando en los 2000 y 2500 pesos", agregó. Por más consultas pueden hacerlo a través del 153401484.

