La escalada de violencia narco en Rosario genera temor en los ciudadanos, al punto que han tenido que tomar recaudos ante las amenazas que podrían atentar con sus vidas.
En este contexto, LV12 Radio Independencia se comunicó con Fernando Carrafiello, periodista de Rosario, quien habló del tema: "La fisonomía de la ciudad ha sido distinta si se la compara con la de ayer o la del fin de semana, quizás hoy con algo más de movimiento. El fin de semana parecía que estábamos en plena pandemia, calles vacías, sin actividad económica, shoppings vacíos, sin actividad gastronómica. La verdad que parecía un Rosario de otros tiempos. En las últimas horas, a partir de los anuncios, hay un poco más de confianza, la gente de a poco va saliendo a la calle.".
El periodista informó que hoy los colegios privados decidieron abrir sus puertas, al mediodía comenzará a reactivarse la movilidad de pasajeros como los colectivos y taxis, que de a poco "van ganando más de confianza en las calles", donde gendarmes y algunas Fuerzas Federales dan vueltas cumpliendo con un "operativo de saturación".
Más allá de todas estas acciones por parte del Gobierno nacional, Carrafiello remarcó que "son pocas", ya que se trata de 450 efectivos federales para una ciudad que posee "1.800.000 de personas", con ocho barrios "muy marcados por la inseguridad y el narcotráfico", de los cuales solo cuatro, han comenzado a trabajar "con el Estado y con Fuerzas Armadas en el lugar".
La causa de la violencia narco en Rosario
El narcoterrorismo, las organizaciones del sistema carcelario, narcotraficantes de alto perfil y asesinos que "hoy están bajo las rejas" son los puntos centrales a los que las investigaciones se dirigen.
Estos perfiles, sobre los cuales se ha tomado represalia, han dejado de obtener beneficios como confort y libertad dentro de las cárceles. Esta, dice el periodista, es la causa desencadenante de los ataques a personas civiles, que nada tienen que ver con la delincuencia.
De esta forma, culminó indicando que esta violencia avanzó por "la pasividad, omisión o por decisión de los jueces federales", a quienes "no se les conoce la cara porque han sabido jugarse detrás de ese cargo que hoy es un privilegio", apuntó.

