El juez Javier Tomás dio lugar al pedido de la fiscal Adriana Giannoni, que investiga el caso de José Porcel el agricultor asesinado en un intento de robo en Burruyacú en junio, quien pedía una cautelar de 12 meses de prisión preventiva contra los imputados: Ramón Rojas e Ismael Sánchez a quienes considera coautores del homicidio en ocasión de robo.
Según la fiscal, la recolección de pruebas vinculan a los acusados con el crimen del productor rural. En el escrito, la investigadora sostiene que el 26 de junio de 2020, a las 18 horas aproximadamente Alfredo Acosta, Bernabe Alderetes, Ismael Sánchez y José Ramón Rojas, llegaron a bordo de una motocicleta y de un automóvil hasta el domicilio de José Porcel, conocido como Finca La Arisca ubicado en La Ramada de Abajo, Burruyacú.
Modus operandi
La investigación determinó que Acosta y Rojas habrían ingresado por la parte trasera de la finca en una moto Rouser color roja, allí habrían desarrollado un trabajo de inteligencia para conocer los movimientos de la vivienda y ganarse la confianza de los propietarios. Como excusa, le pidieron a Porcel llevarse un cachorro, a lo cual la víctima accedió y los acusados se retiraron.
Minutos después, Rojas regresó en la moto acompañado por Sánchez; esta vez le pidieron al propietario una manguera para reparar el vehículo, por lo cual Luna se dirigió a un galpón que estaba a 30 metros en busca de esa herramienta en ese trayecto, Rojas habría amenazado con un arma al empleado para robarle su celular y luego lo habría atado en el depósito.
Sánchez se había quedado con el productor agropecuario en la galería de la finca, allí, con la intención de sustraer sus bienes, lo habría reducido y luego ante la resistencia del mismo, con la intención de quitarle la vida, le disparó en el pecho, perdiendo así la víctima su vida.
La Justicia determinó que las pruebas presentadas avalan la hipótesis fiscal y dio lugar al requerimiento. Además coincidió con la investigadora en la posibilidad de un riesgo de fuga, argumentando que Sánchez y Rojas fueron capturados más de una semana después de que se cometiera el hecho y tras 20 medidas de allanamiento ordenadas.

