La denuncia la hizo el dueño de un alazán cuarto de milla y de un moro negro, el propietario de los semovientes señaló que uno de ellos tiene un valor de mercado que supera los dos millones y medio de pesos, y que cuando en la mañana pasó por el lugar donde los tiene, notó que el alambre perimetral estaba cortado y faltaban dos caballos.
En consecuencia, el equipo asignado inició tareas de seguimiento de huellas y rastros, además de entrevistas en la zona, lo que le permitió obtener el indicio de dos jinetes; quienes llevaban a tiro dos animales en dirección a una finca de limones ubicada en el paraje Piedra Blanca.
“Con esta pista y tras un operativo cerrojo en las fincas circundantes, el trabajo de varias horas rindió sus frutos, logrando detectar un equino suelto, en medio de las plantaciones y al seguirlo, éste ingresó a un monte donde se encontraba el otro animal que estaba oculto”, detalló el comisario Amaya.
Finalmente, los animales fueron secuestrados para luego restituirlos a su dueño, aunque la investigación continuará hasta identificar a los autores.
FUENTE: Secretaria de Comunicación