El salario real cayó 6,1% a lo largo de 2019. Así se desprende del índice de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), el primer dato oficial de ingresos laborales del sector registrado sobre ese período en ser publicado. Con este derrumbe, el poder adquisitivo acumuló un retroceso del 19,5% durante los cuatro años gestionados por Cambiemos.
De acuerdo al índice que publicó ayer la Secretaría de Seguridad Social, los salarios formales cerraron el año pasado aún sin encontrar piso. En diciembre, avanzaron 2% en términos mensuales y se ubicaron muy por debajo del IPC nacional que midió el Indec en el mismo período: 3,7%.
Sin embargo, la evolución del salario real no puede medirse en base al IPC Nacional del Indec ya que su serie no cubre todo el período producto del apagón estadístico de fines de 2015. Si se toma el IPC CABA, elaborado por la Dirección Estadística del Gobierno porteño, que acumuló 289,6% en ese lapso, la caída del poder adquisitivo durante los cuatro años gestionados por Mauricio Macri fue del 19,5%.
Lo cierto es que el Ripte incluye a los sectores menos desprotegidos del universo laboral, en su mayoría trabajadores bajo convenio. Por caso, el salario bruto (antes de impuestos) promedio de diciembre fue de $49.574 según el índice, lo que equivale a un sueldo de bolsillo de $41.147 aproximadamente.
Se espera que la caída de las remuneraciones de 2019 haya sido mayor entre los asalariados informales. Esto se sabrá el 28 de febrero, cuando el Indec publique su índice de salarios, que incluye un capítulo sobre el sector no registrado.

