El titular de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Ricardo Diab, afirmó que las pymes tienen una agenda de propuestas para trabajar con el Gobierno. Pidió incentivos al consumo interno, mejores condiciones de financiamiento y un nuevo consenso fiscal. Entre los discursos más aplaudidos estuvieron dos personalidades de ideología contrapuesta.
“Venimos con propuestas concretas que estamos dispuestos a trabajar con los poderes del Estado y con todos los sectores del sistema económico. Necesitamos incentivos reales al consumo interno, condiciones de financiamiento accesibles, que la carga tributaria no sea el factor que empuja a la informalidad a quienes quieren ser formales y un nuevo consenso fiscal para evitar percepciones y retenciones indebidas”, enumeró Diab en el evento por el Día Internacional de las Pymes.
Asimismo, pidió que la lucha contra la competencia desleal sea una política sostenida. "Ninguna de estas demandas tiene color político", enfatizó, al mismo tiempo que resaltó que actualmente la producción está atravesando una etapa de cambio y "CAME no está al margen, quiere ser parte activa de la transformación".
Un evento que juntó a Axel Kicillof y Jorge Macri
Del evento también participaron el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Aunque la nota la dieron los funcionarios del Gobierno, ya que todos se ausentaron sin previo aviso. "Nos vaciaron el evento", afirmaron en los pasillos del Goldencenter de Parque Norte, a donde llegaron comitivas de diferentes puntos del país.
Estaba previsto que participen el ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, el secretario de Turismo y Ambiente de la Nación, Daniel Scioli; y del secretario de Coordinación de Producción de la Nación, Pablo Lavigne. Aunque ninguno se apersonó en el centro de convenciones. La excepción fue el subsecretario de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial de la Nación, Fernando Blanco Muiño, quien sí estuvo presente. "Fue un pedido de arriba", deslizó otra persona en los pasillos. Llamó la atención la presencia de Javier Lanari, quien recientemente renunció como secretario de Comunicación.
Macri, al inicio del evento, señaló: “Lo más importante que tiene la Ciudad y el país es el sector privado, y necesita de un Estado ágil, moderno y previsible. Nuestro rol es ordenar y establecer reglas del juego. Estamos del lado de los que cumplen las reglas”.
En ese sentido, el jefe de Gobierno porteño resaltó que en la Ciudad su administración liberó "670 cuadras de manteros" y definió este echo como un "acto de justicia", en medio de una catarata de aplausos.
A su turno, Axel Kicillof se ubicó en la vereda opuesta y criticó las políticas del Gobierno que, en sus palabras, buscan "cambiar la matriz productiva". Además, enumeró que en lo que va de la administración libertaria se perdieron más de 340.000 puestos de trabajos formales -que se pueden extender hasta 500.000 con los informales- y se "aniquilaron" 26.000 empresas.
"Hay problemas con todos los rubros vinculados al comercio, la construcción, la industria y el turismo. Todos rubros que dan empleo y donde proliferan las pymes nacionales”, subrayó el gobernador bonaerense. Además, apuntó contra el modelo libertario: "Hay unos poquitos sectores contados con los dedos de las manos a los que esta política económica los beneficia por los parámetros macroeconómicos que ha firmado el Gobierno, pero también por medidas especiales como el RIGI o ahora el Super RIGI, que excluyen a los que están en esta sala".
El gobernador llegó entremedio de un tumulto de gente, por el medio del Goldencenter y se retiró -nuevamente- ovacionado y saludado por diferentes empresarios pyme que esperaban su momento para fotografiarse con el exministro de Economía. Llamó la atención de más de uno de los asistentes, que no esperaban que Kicillof aglomerara tantas personas.
La mirada de las grandes cámaras de empresarios sobre la situación pyme
El evento continuó con el panel “Las entidades que impulsan el desarrollo pyme” del que participaron Ricardo Diab; el titular de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman; el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini; y el de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino.
A su turno, Pino -que estaba apurado porque tenía que irse rápido- destacó que “el campo es una pyme que es columna vertebral de muchas actividades", ya que "cuando funciona bien derrama sobre otras pymes que hay en todo lo que es la producción”.
Por otra parte, agregó que “pese a la cosecha récord de maíz, trigo y soja hay producciones regionales que están pasando un mal momento, quizá no solo por la parte productiva sino también por los diferentes tipos de cambio que hemos tenido". "Tenemos un gran desafío por delante”, alertó.
A su turno, Grinman focalizó sobre la presión tributaria: "Todos queremos que baje la presión tributaria. Solo le pedimos al Gobierno nacional y nos olvidamos de los gobernadores. Ingresos Brutos es el peor de los tributos. No tengo dudas del potencial que tiene el país y que tienen las pymes”, acotó y fue ovacionado por todo el auditorio. "Nunca pensé que iba a ser tan aplaudido en un evento de CAME", lanzó entre risas.
A su vez, Rappallini resaltó que “las pymes son la estructura económica más virtuosa" y "hay que acompañarlas porque el tejido empresarial de un país es el principal capital". "La salida de la Argentina es con más pymes, pero tenemos que diseñar el ecosistema para que se creen y se desarrollen. Tenemos que emprender un nuevo camino y hay que construirlo entre todos”, sostuvo.
El evento continuó con paneles sobre producción en un país federal, financiamiento, capacitación y sostenibilidad del que participaron distintos especialistas.

