"Trabajé 5 años en esta película, el cáncer es una enfermedad que está muy estigmatizada por los medios de comunicación y también en el cine. Es la metáfora para lo peor que te puede pasar en la vida", comenzó expresando la cineasta tucumana Gabriela Bosso.
"A muchas de las personas que padecimos cáncer nos da mucho pudor contarlo, por lo general uno se entera de las historias que salieron mal y no de la gran cantidad de pacientes que se recuperaron y hacen una vida normal".
"Filmé todos los procesos, en el 2015 me daban seis meses de vida. Mi cáncer era muy agresivo y crecía rápidamente. Pero detectado a tiempo todo es curable".
Con respecto al documental, comentó que "la idea también era historias de otros pacientes y nadie quería contar. Es difícil mostrar la vulnerabilidad de uno. En 6 meses envejecí 60 años".
Para finalizar, la cineasta tucumana aseveró que "El arte es sanador, este proceso me dio la oportunidad de dedicarme a sentarme a escribir. Yo pude contar mi historia y la idea es que le sirva a otra persona".

