El sector comercial atraviesa un contexto complejo marcado por la caída en las ventas y el encarecimiento de los alquileres, una realidad de la que las grandes cadenas no están exentas. En ese marco, representantes sindicales y directivos de la firma Carrefour vienen manteniendo intensas reuniones para abordar el futuro de los trabajadores y la redefinición del modelo de negocios de la empresa en la provincia.
Durante el fin de semana, ejecutivos provenientes de Buenos Aires mantuvieron un encuentro con el secretario general del gremio y los equipos jurídicos para analizar la situación. El eje central de las negociaciones gira en torno a la implementación de minimarkets de atención 24 horas que operan con personal reducido, formato que históricamente no contaba con el aval del sindicato pero que hoy se analiza a fondo debido al cambio en las condiciones del mercado.
Reubicación y resguardo de los puestos de trabajo
El principal punto de preocupación radica en el futuro de alrededor de 37 empleados vinculados a la sucursal de calle San Martín al 300, como así también a los locales de calle Catamarca y la avenida 24 de Septiembre.
"Nuestra prioridad es seguir luchando por las fuentes de trabajo y lograr que los compañeros sean reubicados", señalaron desde el sector gremial. Si bien la firma ha mostrado disposición al diálogo para evitar despidos masivos, la decisión final quedará en manos de los propios trabajadores, quienes realizarán una asamblea coordinada por los delegados para votar si aceptan o no el nuevo esquema operativo.
Respecto a los plazos, se confirmó que aún no hay una fecha estimativa para el cierre o transformación de la sucursal de San Martín al 300. Sin embargo, el gremio adelantó que iniciará las gestiones ante la Secretaría de Trabajo para garantizar que se respeten las antigüedades y todos los derechos laborales correspondientes.
Caída en las ventas y cambio en los hábitos de consumo
Al evaluar las causas que motivaron esta reestructuración, los voceros gremiales apuntaron al elevado costo de los alquileres y a la marcada disminución del consumo generalizado. "A la gente le cuesta gastar el dinero y cuida mucho más su presupuesto. Es una crisis que afecta al comercio en general", explicaron.
A este panorama se suma el cambio de paradigma en los hábitos de compra, donde el comercio digital y nuevas modalidades como los showrooms ganan terreno para abaratar costos fijos, aunque generan nuevos desafíos en términos de fiscalización y condiciones laborales.
Pese a la complejidad del escenario, desde el gremio destacaron la actitud de la empresa para acercarse a negociar y sostuvieron que confían en llegar a un acuerdo que garantice la continuidad laboral de todo el personal afectado.

