En una rueda de prensa, la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, explicó que ambos líderes abordarán "una amplia gama de asuntos urgentes" y, aunque habrá desacuerdos, el objetivo es "restaurar la previsibilidad y la estabilidad" de la relación entre dos de los países más poderosos del mundo.
La Casa Blanca considera que este encuentro, impulsado por EE.UU., es "vital" para defender los intereses del país. "Así es como funciona la diplomacia. No nos reunimos solo con la gente con la que estamos de acuerdo", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, según reprodujo la agencia EFE.
Separatismo
Y saliendo también al paso de la oposición republicana por este encuentro, añadió: "De hecho, es importante reunirse con aquellos líderes con los que tenemos una amplia gama de desacuerdos, como hacemos como los líderes rusos".
Ese listado de desacuerdos empieza por el conflicto en Ucrania y el papel de Rusia, que se anexionó la península de Crimea en 2014 y lleva años apoyando a los separatistas del este del país, en el Donbás, donde además se han concentrado en los últimos meses un gran número de tropas rusas.
Biden tiene un interés especial en abordar este tema con Putin y su meta es "destacar el apoyo de EE.UU. a la soberanía y a la integridad territorial de Ucrania", indicó Psaki.
Preparativos
La cumbre fue iniciativa de Biden, quien en abril pasado propuso a Putin durante una llamada telefónica reunirse próximamente en un tercer país, a lo que el Kremlin respondió positivamente.

