Según el último informe de la Policía provincial —difundido por El Esquiú— más de 285.000 peregrinos ingresaron al Valle Central en los últimos días, una cifra que confirma la magnitud y la vigencia de esta celebración mariana, una de las más importantes del país.
Promesas, gratitud y plegarias familiares
“Mi motivación es para que nos cuide, sobre todo la salud de la familia. Siempre estamos agradecidos porque la Virgen nos cumple nuestras expectativas, que todo salga bien”, expresó Enrique, quien invirtió más de 12 horas en llegar hasta los pies de la Imagen.
Viajes exigentes y solidaridad en el camino
Para Santiago, oriundo de Tucumán, la travesía fue también un desafío climático. Llegó a Catamarca en bicicleta junto a un grupo de compañeros.
“La ruta estaba linda, pero lo que complicó fue el agua. Mucha agua, todos los días. A pesar de eso, recibimos muchísima asistencia: agua, fruta, mate cocido. La gente se porta excelente con los peregrinos”, relató.
Peregrinación en sulky y una promesa cumplida
La variedad de historias también incluye medios de transporte tradicionales. Juan Pérez, tucumano, llegó montado en su sulky, acompañado de sus caballos.
Su devoción nació de una promesa personal que marcó su vida: “Le pedí a la Virgen que me dé fuerzas para dejar de fumar. Hoy hace 26 años que no fumo. Por eso venimos desde hace 20 años. Cuidamos mucho a los animales: paramos cada tanto, les damos agua y maíz. Es nuestro modo de agradecer”.