Una persona murió, al menos otras dos permanecen heridas y una se encuentra desaparecida después del vuelco de un bote en el lado brasileño de las Cataratas del Iguazú, por el cual las autoridades desplegaron un amplio operativo. La víctima se trata de un joven neerlandés que se trasladaba junto a su familia.
De acuerdo con la información difundida por medios brasileños, el accidente ocurrió durante un paseo privado del servicio Macuco Safari. La embarcación, un gomón, trasladaba al menos a seis integrantes de una familia oriunda de Países Bajos cuando, por causas que todavía no fueron determinadas, dio vuelta campana en el cauce del río. La información difundida señala que uno de los integrantes de la familia, un joven de 26 años, falleció por causa del accidente.
En tal sentido, el periodista Leo García expuso en De Una, por C5N, el motivo del fallecimiento de un hombre y se refirió al despliegue de las autoridades: "Seis turistas tomaron esta embarcación de forma privada. Es un momento crítico en las Cataratas por el caudal de agua. Una persona fue rescatada del agua pero murió porque se ahogó, mientras que una persona fue trasladada de forma urgente. También hay un turista desaparecido y por eso trabajan las autoridades desde este mediodía".
Tras el siniestro, bomberos brasileños desplegaron un operativo de rescate con la colaboración de lanchas y personal de la empresa concesionaria que opera las excursiones náuticas en el lado argentino de las Cataratas. Hasta el momento no se había emitido un comunicado oficial por parte de la empresa ni de las autoridades responsables del operativo.
Las causas del vuelco permanecen bajo investigación. Una vez concluidas las tareas de rescate, las autoridades deberán establecer si el accidente estuvo vinculado con las condiciones del río, una falla mecánica, un error operativo o cualquier otro factor que haya contribuido al hecho. Mientras tanto, el área permanecía bajo control de los organismos de emergencia.
El Macuco Safari es una de las principales atracciones turísticas de las Cataratas del Iguazú y recibe cada año a cientos de miles de visitantes de distintos países. Por ese motivo, el accidente vuelve a instalar el debate sobre la importancia de mantener estándares de seguridad acordes con la magnitud de una actividad que constituye uno de los principales atractivos turísticos de la región.
Macuco Safari: cómo es la excursión
"El Safari Macuco ofrece una experiencia única dividida en tres emocionantes etapas: Selva, Sendero y Paseo en Barco. Comenzando con un recorrido de 2 km a través de la exuberante selva del Parque Nacional Iguaçu, los visitantes son transportados en vehículos eléctricos ecológicos, que ofrecen vistas panorámicas de la diversa flora y fauna que los rodea", explica la empresa en su sitio web.
Luego describen que distintos guías bilingües "los acompañan en una caminata de 600 metros por el bosque, compartiendo información fascinante sobre la flora y fauna local, lo que permite un contacto más cercano con la naturaleza y la oportunidad de avistar animales salvajes".
"Al final del sendero, los visitantes llegan a la plataforma de embarque, donde encontrarán una tienda de recuerdos, baños y taquillas para mayor comodidad durante el recorrido", agregaron.
En la tercera etapa de la excursión, detallan, "los visitantes abordan uno de los barcos bimotores del Safari Macuco para un emocionante paseo por el río Iguaçu, que ofrece vistas espectaculares de las Cataratas del Iguazú y la oportunidad de sentir la energía del agua en un refrescante baño".
El recuerdo de la tragedia en Cataratas del Iguazú de septiembre de 1999
El episodio volvió a poner el foco sobre los riesgos de la navegación turística en el río Iguazú y reavivó el recuerdo del accidente más grave registrado en la historia del Macuco Safari. El 5 de septiembre de 1999, dos embarcaciones del servicio turístico brasileño colisionaron durante una maniobra de aproximación a los saltos. Como consecuencia del impacto, una de las lanchas volcó y siete personas murieron: seis turistas extranjeros y el piloto de la embarcación.
A raíz de aquella tragedia se revisaron los protocolos de navegación y se reforzaron las medidas de seguridad para este tipo de excursiones. Entre las modificaciones implementadas se incluyeron mayores controles sobre las embarcaciones, capacitación para los pilotos y la actualización de los procedimientos de emergencia.
No obstante, especialistas en seguridad fluvial sostienen que las características propias del río Iguazú, con fuertes corrientes, remolinos y variaciones repentinas en el caudal, exigen una revisión permanente de los sistemas de prevención. En ese sentido, consideran necesario profundizar las auditorías técnicas de las embarcaciones, reforzar los controles previos a cada salida, monitorear de forma continua las condiciones hidrológicas y meteorológicas, establecer criterios estrictos para la suspensión de las excursiones cuando aumente el riesgo y fortalecer la supervisión de las autoridades competentes.

