Esos temas fueron instalados por los presidentes de Uruguay, Luis Lacalle Pou, y de Paraguay, Mario Abdo Benítez, quienes hicieron foco especialmente en Venezuela, ante la presencia en la cumbre de Nicolás Maduro.
“Mi presencia en esta cumbre en ningún sentido o circunstancia representa un reconocimiento al gobierno de Nicolás Maduro. Es de caballeros decirlo de frente”, dijo primero Abdo Benítez durante su intervención.
Luego, el mandatario uruguayo aseguró que "participar de este foro no significa ser complaciente, y cuando uno ve que en determinados países no hay una democracia plena", donde "se usa el aparato represor para acallar las protestas, cuando se encarcelan opositores, cuando no se respetan los derechos humanos, debemos decir con preocupación lo que ocurre en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela".
Obviamente, las respuestas del presidente cubano Miguel Díaz-Canel y de Maduro no se hicieron esperar, desafiando a los presidentes paraguayo y uruguayo a "un debate sobre la democracia".
“Nosotros creemos profundamente en el diálogo de diversos, y yo le digo al presidente de Paraguay: ponga usted la fecha, el lugar y la hora para un debate sobre democracia. En Paraguay, en Venezuela y en América Latina, y estamos listos para darlo. O lo digo un poco más, si me permiten la pasión: ponga usted, presidente Lacalle, la fecha, el lugar, para un debate", dijo el jefe de Estado venezolano.
"O ponga usted, presidente López Obrador, que Venezuela está lista para debatir de democracia, de libertades, de resistencia, de revolución y de lo que haya que debatir, de neoliberalismo. De cara a los pueblos, de transmisión en vivo y en directo, en privado, como ustedes quieran, con respeto, sin exclusiones”, completó Maduro en su intervención.
Díaz-Canel, por su parte, se dirigió en su discurso particularmente a Lacalle Pou. "Escuche usted a su pueblo, que recogió más de 700.000 firmas contra su paquetazo neoliberal".

