“La celiaquía es una intolerancia permanente al gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, avena, cebada y centeno. Esta afección puede comenzar a manifestarse en la infancia y presentarse de manera típica o atípica”, explicó la especialista. En el 80% de los casos, se manifiesta de forma clásica, con síntomas como diarrea crónica, desnutrición y distensión abdominal, especialmente en los niños.
Advirtió sobre una forma atípica que exige una mirada clínica más aguda: “Puede presentarse como anemia persistente, lesiones en la piel, menarca tardía en niñas, menopausia precoz o incluso abortos espontáneos recurrentes”. Además, resaltó que la celiaquía es más común en mujeres que en varones y puede estar asociada a otras condiciones como diabetes tipo 1, tiroiditis, psoriasis, epilepsia o síndrome de Down. “Por eso es clave realizar un rastreo en los familiares de pacientes diagnosticados y en personas que pertenezcan a grupos de riesgo”, señaló.
Respecto al tratamiento, la doctora Gómez fue contundente: “El único tratamiento efectivo es una dieta libre de gluten de por vida. Eso implica eliminar completamente los alimentos que contengan trigo, avena, cebada y centeno”.
Desde el Ministerio de Salud, bajo la disposición del gobernador de la provincia, contador Osvaldo Jaldo, y con la supervisión del ministro Medina Ruiz, se refuerzan constantemente las estrategias de detección y seguimiento en todo el sistema público, promoviendo el acceso igualitario a un tratamiento que mejora significativamente la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad.