El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha ratificado la infección este jueves tras analizar las muestras biológicas enviadas por las autoridades sanitarias ceutíes.
El adolescente permanece actualmente aislado en el propio recinto asistencial, donde recibe el tratamiento sanitario pertinente y evoluciona bajo supervisión médica directa.
Los servicios de salud pública han puesto en marcha de inmediato las medidas de control epidemiológico para rastrear posibles contactos y evitar la propagación del virus.
El paciente es uno de los menores que llegaron a la ciudad autónoma a finales de julio durante las entradas registradas en ese periodo. Tras detectar síntomas compatibles con la mpox, los equipos médicos activaron sin demora el procedimiento oficial de diagnóstico y aislamiento.
Ceuta se había mantenido hasta la fecha libre de contagios de esta patología zoonótica. Sin embargo, la detección precoz de la sintomatología permitió aislar al menor en las dependencias del centro de acogida.
Fuentes sanitarias confirman que la situación asistencial en las instalaciones está plenamente controlada y no se han detectado nuevos sospechosos.
La aparición del caso confirmado en el centro asistencial ceutí ha vuelto a situar la atención sobre los mecanismos de contención de la enfermedad. No obstante, los expertos insisten en la baja capacidad de contagio del patógeno.
Francisco Javier Membrillo, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), subraya que "estamos hablando de una enfermedad mucho menos contagiosa que el covid y que la viruela". En este sentido, Membrillo descarta escenarios de transmisión masiva: "Prácticamente no hay ninguna posibilidad de que se convierta en una epidemia".
El especialista recuerda que el virus requiere de un contacto estrecho y directo con vesículas cutáneas o fluidos corporales infectados para transmitirse entre personas.
En la misma línea, la investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Margarita del Val, califica la mpox como una dolencia "razonablemente benigna", aunque reconoce que suele presentar "lesiones muy grandes y llamativas" sobre la piel.
Por su parte, Amos García, miembro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), recuerda que la enfermedad mantiene una letalidad general "baja". A pesar de ello, el experto señala la conveniencia de estudiar con rigor los perfiles epidemiológicos de los casos detectados para monitorizar la evolución del patógeno.
Para minimizar cualquier riesgo de propagación, el Ministerio de Sanidad recomienda que los casos confirmados eviten el contacto físico directo y reduzcan las interacciones sociales hasta que todas las lesiones hayan cicatrizado por completo.
Asimismo, Sanidad aconseja el uso de mascarillas en pacientes con síntomas respiratorios y recomienda la utilización de preservativo en las relaciones sexuales durante las doce semanas posteriores al aislamiento.
La confirmación del positivo en Ceuta se enmarca en un contexto de estricta vigilancia epidemiológica coordinada por la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE).
España es uno de los países europeos más afectados cuantitativamente por la viruela símica desde la declaración de la alerta internacional en 2022, habiendo contabilizado miles de contagios en el conjunto de las comunidades autónomas. No obstante, los análisis técnicos del Ministerio de Sanidad y de los organismos sanitarios de la Unión Europea coinciden en que el riesgo de una transmisión generalizada entre la población general se mantiene en niveles "bajos".
En el ámbito internacional, la OMS ha vuelto a declarar la emergencia de salud pública internacional debido a la proliferación de contagios en el continente africano. Sin embargo, los expertos recuerdan que la respuesta colectiva debe basarse en la detección rápida, el aislamiento preventivo de los enfermos y la vacunación de colectivos expuestos.
Las autoridades ceutíes mantienen activados todos los protocolos preventivos para garantizar la seguridad sanitaria en los centros de la ciudad.