Decenas de miles de chilenos se volcaron este viernes a las calles del centro de Santiago y llegaron hasta las puertas del palacio presidencial de La Moneda, en cuyas inmediaciones hubo otra vez choques entre carabineros y manifestantes, y varias detenciones.
La manifestación fue convocada con la pretensión de que fuera “la marcha más grande de todas”, aprovechando que hoy es feriado en Chile, y tuvo réplicas en otras ciudades del país.
Los disturbios, tanto en Santiago como en Valparaíso, comenzaron cuando los carabineros intentaron dispersar a la multitud, incluso con gases lacrimógenos y el agua de los carros hidrantes, según el diario santiaguino El Mercurio.
La televisora CNN Chile mostró imágenes de uniformados llevando detenidos a varios manifestantes, sin que hasta esta noche hubiera un reporte oficial al respecto.
Con todo, las crónicas de los medios locales consignaban que los incidentes eran aislados y no habían alcanzado una magnitud similar a la de jornadas precedentes, que dejaron un saldo de al menos 20 muertos, cientos de heridos y más de 9.000 detenidos.
Hoy, unas 200 mujeres, vestidas de negro, con pañuelos blancos al cuello y una pancarta que las identificaba como “Mujeres de luto”, marcharon en silencio por la Alameda Bernardo O'Higgins, la avenida principal del centro de Santiago, en homenaje a las personas fallecidas durante las protestas.

