Según advirtieron desde el Consorcio Exportador ABC, la actividad de los frigoríficos exportadores cayó un 30% durante el pasado mes de enero debido a los efectos del coronavirus en China. A esta situación, se suma la caída en los precios pagados por los asiáticos, que se ubica sobre el 35% en relación a los precios acordados sobre final del año pasado. El presidente de la entidad, Mario Ravettino, puntualizó que esta situación "es el gran problema" para la industria frigorífica exportadora y que los contenedores con carne llegan que arriban al puerto de Shangai se deben desviar a otros puntos de Asia.
"Los puertos chinos están saturados, los empleados están en cuarentena y las navieras deben descargar en otros puntos", reconoció el directivo. Esta situación puede traer problemas en el corto plazo, porque los clientes chinos pueden aducir que la mercadería no llegó a destino. El dato a tener en cuenta es que el mercado de este país representa un 75% del total exportado por Argentina, que según estadísticas públicas y privadas cerró el 2019 con un total de 840.000 toneladas y un ingreso de divisas estimado en US$3.000 millones.
Este dato no es menor y mientras unos mil contenedores con carne bovina empiezan a llegar a ese destino, el mercado se encuentra abastecido y en el contexto de los festejos del Año Nuevo Chino empezó a disminuir el precio pagado por tonelada, que ha registrado bajas que oscilaron entre los US$2.500 y US$3.000 por tonelada.
Esta situación representa un cambio para el negocio y al menos durante el pasado mes de enero, el nivel de actividad de los frigoríficos exportadores registró una caída del 30%. Frente a este escenario, las plantas faenadoras analizan con cuidado los pasos a seguir. " Hay plantas que han cerrado el negocio a China y otras guardan mercadería en sus cámaras, a la espera que se normalice el flujo de venta a ese destino", graficó.

