DEPORTES | Claudio Ubeda | Boca | xeneize

Claudio Úbeda, ante su último partido en Boca desde lo contractual

Claudio Úbeda termina su vínculo a fines de junio con Boca y, a días del cierre del semestre, no hay charlas ya que el foco está puesto en Universidad Católica.

Boca afrontará este jueves una verdadera final frente a Universidad Católica por la Copa Libertadores. El Xeneize necesita una victoria para clasificar a los octavos de final y sostener viva la ilusión continental, pero el partido decisivo también podría marcar un punto de inflexión en otro aspecto clave: el futuro de Claudio Úbeda.

Más allá de que puertas adentro el foco está puesto exclusivamente en el duelo decisivo y nadie quiere correr el eje, lo concreto es que el vínculo del entrenador finaliza a fines de junio y, hasta el momento, no existen señales concretas de renovación.

Con el Mundial a la vuelta de la esquina y el semestre entrando en pausa tras la próxima semana, el choque ante Católica será el último partido oficial de Boca antes del receso. Y, desde lo contractual, también el del Sifón en el club.

Ese escenario hace que el ciclo de Úbeda ingrese inevitablemente en zona de definición. En Brandsen 805 eligieron mantener silencio absoluto respecto a su continuidad y congelar cualquier charla hasta después de la Copa. La prioridad es clasificar y entienden que abrir ahora una negociación podría alterar el clima interno en medio de un contexto de máxima tensión deportiva.

image

La situación recuerda, en parte, a lo ocurrido a fines del año pasado, cuando el entrenador quedó fuertemente cuestionado tras la eliminación frente a Racing en los cuartos de final del Apertura y parecía tener un pie afuera del club. En aquel entonces también reinó el hermetismo desde la dirigencia hasta que Juan Román Riquelme lo ratificó contra todo pronóstico. Sin embargo, existe una diferencia importante respecto a aquel momento: Úbeda todavía tenía contrato vigente por seis meses más. Ahora, en cambio, el vínculo está a semanas de finalizar.

Por eso, la ausencia de movimientos concretos a esta altura empieza a alimentar la incertidumbre. Si bien nadie se anima a hablar de definiciones antes del jueves, el hecho de que no existan avances formales también deja entrever que la continuidad no está asegurada y que el panorama aparece bastante más complejo de lo que parecía meses atrás.

El partido ante Universidad Católica, de todas maneras, tendrá un peso enorme en cualquier análisis posterior. Una clasificación a octavos podría fortalecer la postura de quienes consideran que el equipo mostró una mejora futbolística en el último tramo del semestre. Una eliminación, en cambio, podría acelerar decisiones y modificar completamente el panorama de cara a la segunda mitad del año.

Por ahora, Úbeda y Boca tienen una sola obsesión: seguir con vida en la Libertadores. Después llegará el momento de resolver qué pasará con un ciclo que, al menos desde los papeles, hoy tiene fecha de vencimiento.

FUENTE: TyC Sports

Dejá tu comentario