Los datos surgieron de los resultados preliminares del Estudio Anual de Comercio Electrónico 2025 de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). Además de la facturación, las unidades vendidas crecieron más de un 28%, con un total de 645 millones de productos comercializados, mientras que el ticket promedio trepó un 55 % interanual, ubicándose en $143.128 por compra.
Categorías que lideraron el crecimiento del comercio electrónico
Al analizar los datos por rubros, el estudio destacó un ranking de los segmentos con mayor peso en facturación durante 2025, con:
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Pasajes y turismo, que encabeza el volumen total facturado.
Alimentos, bebidas y productos de limpieza.
Equipos de audio, imagen, consolas, TI y telefonía.
Artículos para el hogar y electrodomésticos.
Deportes, cosmética y perfumería, productos infantiles y accesorios para vehículos entre los que también mostraron crecimiento destacado.
Más allá del peso global, algunas categorías crecieron muy por encima del promedio del 60%: los productos infantiles aumentaron su facturación más de 200%, mientras que materiales y herramientas de construcción treparon un 117% y deportes avanzó 71%.
En términos de unidades vendidas, se consolidaron categorías que reflejan necesidades más cotidianas, como alimentos y bebidas, herramientas y construcción, hogar, muebles y jardín, y electrodomésticos y aires acondicionados.
Qué peso tiene el e-commerce en el consumo total
El comercio electrónico ya representa entre el 17 % y el 20 % del total de ventas minoristas en el país, dependiendo del rubro. En categorías como turismo, tecnología y electrodomésticos, la penetración es incluso mayor, mientras que en alimentos y consumo masivo todavía predomina el canal físico, aunque con fuerte crecimiento digital.
Si se compara con la región, el nivel de penetración argentino se ubica en una zona intermedia-alta en América Latina.
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En Brazil, el e-commerce ronda el 15-18 % del retail total, aunque con mayor volumen absoluto por tamaño de mercado.
En Chile, la penetración supera el 20 %, siendo uno de los mercados más digitalizados de la región.
Argentina, por su parte, muestra una adopción digital madura en grandes centros urbanos, pero todavía con margen de expansión en el interior del país.