El objetivo, de acuerdo a la iniciativa y al debate de los concejales, busca «analizar la situación administrativa de los edificios destinados a vivienda colectiva ocupados en el ejido municipal y evaluar posibles adecuaciones normativas y administrativas vinculadas con los procedimientos de aprobación, inspección, regularización y finalización de obras».
«Buscamos que informen al concejo deliberante el análisis que se ha hecho de los edificios que no tienen final de obra. Queremos hacer un trabajo en conjunto para evitar futuros inconvenientes que podamos tener. Vamos a citar a los funcionarios para que junto a los concejales podamos dar todas las herramientas necesarias para aportar soluciones ante este fenómeno», explicó el sentido de la norma el presidente del Concejo, Fernando Juri, en rueda de prensa.
Inicialmente la normativa exigía un pedido de informes a la municipalidad, centrando la discusión a partir del incendio en un edificio del microcentro. El proyecto fue presentado por iniciativa de los ediles José María Canelada y Gustavo Cobos, y tuvo el acompañamiento de los concejales Ernesto Nagle, Ana María González, Ramiro Ortega, Cristian Abel, Gastón Gómez, Federico Romano Norri y Leandro Argañaraz. Tras una hora de debate, Nagle mocionó que se modifique el texto de la resolución para proponer, en vez de un pedido de informes, invitar a los funcionarios municipales a una reunión en conjunto de las comisiones del cuerpo. Resta establecer día y horario de la citación de los funcionarios municipales. El texto fue aprobado por unanimidad.