La circulación vehicular estuvo cortada durante varias horas en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, generando complicaciones para los afectados por el operativo de seguridad.
Diversos videos y fotografías, difundidos en redes sociales y medios, mostraron escenas de extrema tensión, con manifestantes cubriéndose el rostro, lanzando proyectiles, y agentes avanzando en formación para dispersar a los presentes.
El saldo provisorio incluyó al menos 10 personas heridas y 37 detenciones. El protocolo antipiquete, activado por el Ministerio de Seguridad y supervisado por la ministra Alejandra Monteoliva, incorporó unidades motorizadas, un perímetro reforzado y la advertencia sobre la actuación de “grupos organizados que buscan alterar el orden democrático”.
En las imágenes se puede observar el uso de gas pimienta por parte de la Policía Federal ante intentos de derribo de vallas, y personas huyendo de los carros hidrantes, con signos de afectación por los gases.
La CGT y otras centrales fueron las que anunciaron una nueva jornada de protesta y reiteraron la denuncia de criminalización de la protesta social, contribuyendo a una jornada parlamentaria atravesada por el conflicto en las calles, heridas y nuevas tensiones sobre el papel de las fuerzas federales.
FUENTE: Infobae