"El pasado 21/12 se realizó una reunión del directorio del organismo en donde se acordaron las nuevas pautas de funcionamiento para ajustarse a un presupuesto claramente insuficiente, tras la decisión de prorrogar el que fue pautado para 2023.
El contenido de esa reunión no fue comunicado aún a todos los trabajadores del organismo, pero algunas de las decisiones allí tomadas han sido informadas por las autoridades de los Centros Científico-Tecnológicos. En dicha reunión, por ejemplo, se decidió que se suspenderían las prórrogas de becas, un mecanismo que sirve para garantizar la continuidad laboral de recursos humanos altamente calificados entre concursos. También se anunció que los ingresos ya otorgados a la Carrera de Investigador Científico y en los concursos de becas quedarían en suspenso hasta contar con el presupuesto para dar las altas.
Las primeras consecuencias de estas decisiones ya se empiezan a ver. La semana pasada se han denegado becas extraordinarias, que sirven para garantizar un ingreso a quienes esperan el alta para ingresar a la Carrera de Investigador Científico, y becas externas, para financiar estadías de investigación en el exterior. También se han suspendido becas ya otorgadas que implican compromisos con instituciones extranjeras, como las becas Fulbright. Por otro lado, no se han anunciado los resultados del concurso de becas doctorales ni de promociones que estaba previsto comunicar el pasado viernes 12/1, ya que probablemente saldrán sin asignación presupuestaria para hacerlas efectivas. A esto se suma el avance de la licuación salarial, por efecto de una inflación que se acelera mientras el gobierno anuncia que no habrá ningún aumento en nuestros sueldos que compense la reducción del poder adquisitivo.
Por otro lado, existe una gran incertidumbre respecto del personal administrativo de CONICET, amenazado por la aplicación del decreto 84/2023 que establece la baja de los contratados durante 2023 y la renovación solo hasta marzo del resto de los contratos. Existen presiones de Jefatura de Gabinete para que CONICET ejecute el decreto, dejando en la calle a decenas de administrativos. Cabe aclarar que ya en 2016 las auditorías del macrismo determinaron que la planta administrativa del CONICET (unos 1500 empleados de una planta de casi 30.000 empleados) estaba por debajo de los niveles óptimos. Cada uno de esos empleados, administrativos altamente calificados, resultan imprescindibles para mantener en funcionamiento el organismo. Su despido podría derivar en el colapso y la paralización de la institución. La continuidad de los administrativos de CONICET también se pone en duda por la disposición que suspende el pago de horas extra, que han sido utilizadas hasta ahora para compensar salarios que se encuentran por debajo de la línea de pobreza, más cerca de la línea de indigencia.
El CONICET, al igual que las universidades nacionales y otras dependencias públicas, se encuentran hoy en riesgo de colapsar, con la consiguiente fuga de cerebros, por la reducción drástica del presupuesto, de los salarios y la amenaza sobre los puestos de trabajo.
Por esta razón, distintas seccionales de ATE CONICET hemos convocado para hoy, lunes 15/1, a diferentes acciones de protesta, en el marco de la Jornada Nacional de Lucha de los estatales nacionales. Se prevé la realización de movilizaciones y asambleas en Córdoba, Posadas, Rosario, Puerto Madryn y Bariloche. En CABA, realizaremos un abrazo al CONICET y una asamblea general en el Polo Científico, este lunes a las 15 hs.
Gonzalo Sanz Cerbino, investigador y delegado de ATE CONICET