"Nosotros somos un grupo de investigadores del Conicet que trabajamos hace 15 años y entre el 2012 y 2013 pudimos venir a la zona que estamos ahora utilizando barcos propios y exploramos la biodiversidad de la zona en esa oportunidad. En estos 10 años esos trabajos de campo nos permitieron registrar 400 especies y 40 de ellas nuevas", relató en LV12, Javier Signorelli, integrante del Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR-CONICET).
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Proceso competitivo de selección y beca otorgada
En cuanto a esta expedición actual, comentó: "El año pasado nos presentamos a una convocatoria internacional de la fundación Schmidt Ocean Institute que financiaba días de barcos para investigadores, presentando proyectos. En base a nuestro trabajo previa y al apoyo del Estado en ese momento, nuestra propuesta fue seleccionada".
Furor
El Doctor en Ciencias Biológicas confesó que no esperaban tanta repercusión. "De repente pasaron cosas y la gente se empezó a enganchar. Creo que encontrar esa estrella de mar parecida a Patricio fue como el inicio. En los últimos tres días pasamos de 300 conectados; a la mañana siguiente a 1.000; después a 10.000 y anoche había 60.000 personas mirando el fondo marino. No se puede creer", dijo feliz.
Más impulso de la ciencia
Signorelli sostuvo que "esta es una expedición del científico del Conicet que la obtuvo gracias a sus conocimientos previos. Si no subíamos hace 10 años al Puerto Deseado, no hubiésemos obtenido esta beca ahora. Estamos poniendo sobre la mesa o llevando a todos lados lo importante que es conservar la biodiversidad y conocerla".
La expedición, que finalizará el próximo 10 de agosto, utiliza el vehículo operado remotamente (ROV) SuBastian, capaz de obtener imágenes de alta resolución y recolectar muestras en profundidad sin dañar el ecosistema. "Tener esta tecnología que filma a 2.500 metros de profundidad y a los 30 segundos lo estás viendo en Tucumán, es increíble", cerró el doctor.