La jornada fue establecida en el año 2000 por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su creación estuvo vinculada a la preocupación por la elevada cantidad de muertes asociadas a las patologías cardiovasculares.
En este marco, el médico cardiólogo Alfredo Neme Scheij, en diálogo con LV12, explicó cuál es la situación actual de las enfermedades cardiovasculares y cuáles son los principales factores que afectan la salud del corazón.
Las enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de muerte
Consultado sobre si las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte, Scheij sostuvo: “Sigue siendo a nivel mundial, no tan solo Occidente sino también en Oriente, la principal causa de enfermedad y muerte, las dos cosas. Tanto las complicaciones cardíacas agudas como los problemas cerebrovasculares, también condicionados por las cuestiones de riesgo que afectan corazón y arterias, no solo dan causas de enfermedad y muerte, sino también causa de discapacidad, que es otro elemento a tener en cuenta”.
En relación con la discapacidad asociada a estas patologías, el especialista advirtió que se observa una tendencia preocupante: “Venimos constatando que cada vez más se da en personas más jóvenes, que es una complicación que tenemos. Desde 35 años en adelante”.
Estrés, sedentarismo y malos hábitos: los factores de riesgo
Al referirse a las causas que pueden favorecer el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, el médico explicó que en los últimos años se modificaron distintos factores de riesgo.
“Se han modificado distintos factores de riesgo como el estilo de vida, el estrés, el sedentarismo, sobrepeso, la herencia, el tabaquismo, las drogas no legales. Todo eso ha generado un condicionante que, sumando las alteraciones de la genética de cada individuo, es decir, la herencia de papá y mamá”, señaló.
Sobre las condiciones de vida actuales, Scheij remarcó el impacto que tienen los hábitos cotidianos en la salud: “Con los malos hábitos de vida se genera una combinación que nos da la enorme cantidad de casos que tenemos de patologías cardíacas en las grandes ciudades y en los territorios rurales también”.
En ese sentido, aclaró: “Muchas veces se piensa que son enfermedades urbanas y no es así. Se dan en todo lo largo y lo ancho del territorio de las provincias, de los municipios y de los países”.
Cambios en la alimentación que generan preocupación
El especialista también se refirió a los cambios registrados en los hábitos alimentarios y a la mayor presencia de productos ultraprocesados.
“Hay un deterioro en las condiciones de la calidad de vida evidente en el seno de la sociedad, una dificultad de acceder a alimentos más sanos y el desarrollo de la industria alimenticia de productos ultraprocesados. La enorme difusión que tienen estos alimentos que no son los apropiados para el cuidado de arterias y corazón ha modificado pautas de consumo”, explicó.
Según Scheij, esta problemática también alcanza a los niños y adolescentes. En ese contexto, mencionó algunos de los alimentos que forman parte de la alimentación cotidiana de muchos menores: “Las famosas hamburguesas, las gaseosas, los chizitos, las papas fritas, todo esto que es una combinación de grasa y sal, que termina dañando la biología de las arterias y también del riñón, del corazón y del cerebro”.
Obesidad infantil: una preocupación creciente
Otro de los puntos abordados por el cardiólogo fue el impacto de la obesidad infantil y la necesidad de detectar factores de riesgo desde edades tempranas.
Scheij sostuvo: “Hoy ya tenemos una epidemia de obesidad infantil y esta epidemia de obesidad no es tan solo un trastorno metabólico, sino que todo aquel proceso inflamatorio que el metabolismo sobrelleva en el cuerpo de los niños va a ir generando con el correr de los años enfermedad arterial, una enfermedad renal, una enfermedad cardíaca”.
Ante este escenario, destacó la importancia de los controles médicos durante la infancia: “Con lo cual es hoy muy necesario en chicos jovencitos tomar la presión arterial en consultorios”.
Tres hábitos para cuidar el corazón
Finalmente, el especialista brindó una serie de recomendaciones vinculadas con el cuidado de la salud cardiovascular y los cambios de hábitos.
“Comer sano, caminar mucho y ser feliz y luego tomar la medicación eventualmente, modificar nuestros estilos de vida, no dejarnos manipular por el consumismo, por los trastornos de la ansiedad, vivir más tranquilo, aprovechar cada día, preguntarse todos los días cuando inicie la jornada: ¿qué hago hoy por mí?”, expresó.
Y agregó: “En sentido a que me dedico para cuidar mi estado de salud, cómo invierto diariamente en mi cuerpo, que es el que me garantiza mantenerse en condiciones de calidad de vida en este mundo”.
El Día Mundial del Corazón busca así poner el foco en la prevención y en la importancia de incorporar hábitos saludables que permitan reducir los factores de riesgo y cuidar la salud cardiovascular desde edades cada vez más tempranas.