La plaza del centro del país fue también solicitada por Macri en 2015, donde su campaña fue concretada, por lo que le adjudican una especie de "cábala", aportando otro marco de mística a la campaña. El oficialismo se impuso solo en dos de los 24 distritos, Ciudad de Buenos Aires y Córdoba.
En los últimos días de la campaña el macrismo se aferró a la grieta y a la campaña del miedo. "El domingo se elige si votamos por tener democracia o no", "No nos vamos a quedar callados viendo cómo nos roban el futuro" y "Los que tengan un departamento de más lo van a tener que entregar a la revolución", son algunas de las frases que el oficialismo lanzó en los últimos días para cargar contra el Frente de Todos.