Fernando Báez Sosa murió este sábado a la madrugada tras recibir una brutal golpiza por parte de un grupo de rugbiers a la salida de un boliche de Villa Gesell.
Todos los años, Fernando también viajaba a Carapegua en Paraguay, de donde son oriundos sus padres, para visitar a familiares y amigos. “Era super especial, muy mimado por los primos y por los tíos”, detalló a Infobae su prima Nancy. Su papá trabaja como encargado en un edificio en Recoleta y junto a su madre vino a la Argentina en busca de mejores oportunidades laborales.
Su novia, que también estudia abogacía, se encontraba en Pinamar con sus padres. Ellos fueron los primeros en viajar hasta Villa Gesell cuando se enteraron de la trágica noticia. Estaban en pareja desde hace más de dos años y se habían conocido en la secundaria.
Para sus amigos Fernando era un joven “humilde, bueno y solidario, que siempre estaba dispuesto” a ayudar a quien lo necesitara. Tampoco se caracterizaba por ser “peleador”. Todos aseguran que todavía no pueden creer lo que ocurrió.
Los detenidos fueron identificados como Matías Franco Benicelli, de 20 años; Ayrton Michael Viollaz (20); Máximo Pablo Thomsen (20); Luciano Pertossi (18); Ciro Pertossi (19); Lucas Fidel Pertossi (20); Alejo Milanesi (20); Enzo Tomás Comelli (19); Juan Pedro Guarino (19), Blas Cinalli (18) y Pablo Ventura (18).

