Una erupción de clase X2.7, la categoría más alta y considerada la más potente del año, generó cortes temporales en sistemas de radio de alta frecuencia y apagones, según la NASA y advirtió que también observó más manchas y actividad que podrían generar más tormentas solares que apunten a la Tierra en los próximos días o semanas.
La agencia espacial estadounidense advirtió que este tipo de fenómenos puede afectar internet, comunicaciones, redes eléctricas, señales de navegación, satelitales, GPS y poner en riesgo a las naves espaciales y sus tripulaciones.
También se incrementa la posibilidad de observar auroras boreales o australes en zonas donde normalmente no se registran.
Una tormenta solar se origina cuando el Sol libera una cantidad significativa de energía en forma de radiación electromagnética y partículas cargadas.
La magnitud del fenómeno se entiende mejor si se considera que la eyección de masa coronal superó los 967.000 kilómetros de extensión, más de 75 veces el diámetro de la Tierra. El antecedente histórico más citado es el evento Carrington de 1859, que generó fallos masivos en redes telegráficas. Otro episodio ocurrió en 1989, cuando una tormenta solar causó un apagón generalizado en Quebec.
Además, las auroras boreales y australes pueden extenderse hacia regiones poco habituales, incluyendo el norte de Europa o el sur de Sudamérica.

