De manera indiscutida, Lionel Messi se consolidó como una de las figuras más queridas y celebradas de la Argentina, por su liderazgo al frente de la Selección y una carrera repleta de logros lo convirtieron en el gran ídolo nacional, aplaudido por generaciones y admirado en cada rincón del país.
Desde bien entrada la mañana, el país entero se preparó para el festejo y la convocatoria fue un éxito: localidades de norte a sur, fábricas, escuelas, clubes y hasta comunidades de argentinos en el exterior se organizaron para celebrar el cumpleaños de Messi en simultáneo, con las 10 como horario simbólico en honor a su camiseta.
A medida que se acercaba la hora señalada, y en una cuenta regresiva invertida del 1 al 10, en diferentes puntos del país comenzaron a entonar el clásico “Feliz cumpleaños” al unísono. La emoción se multiplicó cuando por el canal se mostraban imágenes en vivo de fanáticos cantando y festejando. El sentimiento colectivo se palpaba tanto en la televisión como en los posteos, donde la admiración por Messi trascendía el fútbol para transformarse en un fenómeno social y cultural.
Mientras tanto, lejos del bullicio pero con el mismo compromiso de siempre, Messi celebró sus 39 años entrenando al máximo nivel, en plena disputa de su sexto Mundial y con la mirada puesta en el último partido de la fase de grupos. La jornada, marcada por una agenda deportiva intensa y la expectativa mundialista, incluyó saludos de instituciones, figuras del deporte, excompañeros y una marea de mensajes de hinchas anónimos.
El propio capitán eligió una forma diferente de conmemorar su cumpleaños. Cuando el reloj marcó la medianoche, Messi compartió en su cuenta de Instagram un video de su entrenamiento físico, sin texto ni explicaciones. En las imágenes se lo pudo apreciar realizando ejercicios de fuerza con pesas en el gimnasio, en una rutina que evidencia su nivel de exigencia y profesionalismo.
FUENTE: Infobae