En una definición sumamente disputada y ajustada en el tramo final, las argentinas lograron revertir los momentos de presión para vencer 2-1 a las uruguayas Sofía Vicente y Camila Naviliat.
“Sabíamos que iba a ser un partido duro, las chicas jugaron muy bien. Hubo un pequeño error de posicionamiento que nos pasó desde el comienzo con la cancha, que no nos dejaba ubicar, y eso generó por momentos rachas de dos o tres puntos abajo que por lo general no cometemos”, destacó García Calderón.
A pesar de las rachas del rival, la dupla logró mantenerse dentro del marcador hasta el cierre del set: "Lográbamos sacar dos tantos, pero después se nos venían de nuevo. En un 13 iguales nos cerraron 15-13. Yo pensé que lo cerrábamos arriba ese set, pero bueno, yo soy siempre muy positiva".
Con la necesidad de modificar la dinámica de juego, su compañera Pinto asumió una postura más prolija y pausada para contrarrestar la incomodidad inicial: “En lo personal, creo que me faltó confiar un poco más en mis golpes y en lo agresiva que soy jugando; no me sentía cómoda para tirar ni para buscar el tanto. Decidí ser un poco más prolija, tomarme un tiempo en el saque y concentrarme un poco más para que el saque se complique. Creo que fue clave para poder sacarlo adelante”.
"Somos una compañía muy excepcional en todo sentido, adentro de la cancha y afuera. Somos muy distintas, pero trajimos muchas cosas muy lindas para el país. Las dos somos mamás, tenemos una conexión especial", dijo la tucumana.
"Tenemos objetivos muy comunes, sabemos lo que nos trajo hasta acá y nos conocemos mucho. Al final, cuando estamos jugando, eso nos une", señaló su compañera platense.
“Vuelvo a Tucumán y tengo que volver la semana siguiente para concentrar con el equipo", dijo Pinto sobre lo que viene.
Y la platense cerró: "Se viene algo lindo, un hecho histórico que va a ser en el Club Ciudad de Buenos Aires y en el Cenard. Vamos a estar en el Mundial Absoluto, así que los espero a todos para que estén atentos”.