El Consejo Directivo de la entidad le pidió al dirigente que dé un paso al costado, según pudo saber Infobae. Además, borró de su cuenta de X el mensaje que precipitó una ola de repudio. Además, puso en modo “privado” su perfil en las redes sociales. Si bien las palabras que despertaron la indignación general fueron publicadas anoche, recién esta mañana y en la primera tarde tuvieron mayor rebote, al punto que la DAIA terminó como trending topic.
“Ante las desafortunadas expresiones de nuestro vicepresidente 2do Sergio Pikholtz, la DAIA ha solicitado su licencia. La DAIA siempre es firme con cualquier hecho o persona de la sociedad argentina que se exprese equivocadamente, eso también corre dentro de la propia comunidad y esto es ejemplificador para todos. Las medidas a tomar se evaluarán el próximo lunes por el Consejo Directivo”, estableció el comunicado al que accedió Infobae.
Ese impacto tan negativo sobre la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas también decidió a las autoridades de esa entidad a tomar rápidamente cartas en el asunto. Recién después de la intervención de las máximas autoridades de la entidad -entre los que está el presidente Jorge Knoblovits- terminaron por definir una decisión para intentar frenar las críticas y el rechazo generalizado. Hubo incluso pedidos concretos para que Sergio Pikholtz directamente renunciara al cargo.
Lo que finalmente se resolvió cerca de las 15 es que el dirigente presente un pedido de licencia, y que procediera a eliminar el posteo de su cuenta de X, que fue interpretado como un mensaje de odio, algo que efectivamente hizo.
Sin embargo, y pese a esas dos decisiones, muchos creen que el daño ya quedó hecho, no sólo hacia el interior de la DAIA, sino también a la campaña de Israel contra el terrorismo islámico de Hamas. Es que la comunidad judía enfrenta en todo el mundo el desafío de defenderse de las agresiones y la amenaza de exterminio y responder a un sector de la opinión pública que cuestiona la ofensiva militar que busca terminar con los dispositivos militares que desde Gaza atacan a objetivos civiles y militares.
Es un desafío más difícil después del horror del 7 de octubre, cuando grupos armados atacaron de manera brutal a hombres, mujeres, niños y todo aquel que se puso delante. Hubo asesinatos, mutilaciones, violaciones masivas, y un descontrol de sangre y muerte que puso a Israel ante el peor recuerdo del Holocausto. Ese acto de guerra generó una ofensiva por tierra, aire y mar contra los objetivos militares de Hamas.
Tanto por esa agresión feroz, brutal e inhumana, como por la decenas niños, mujeres y varones israelíes que están secuestrados en poder de los terroristas islámicos, referentes de la comunidad judía vienen expresando sus posiciones críticas contra Hamas y sus aliados y también con colaboracionistas de los criminales que se esconden en Gaza.
Una de sus últimas declaraciones, antes de la polémica, Sergio Pikholtz manifestó: “Hay una nueva costumbre de los propagandistas palestinos de llamarnos nazionistas a los efectivamente sionistas, y alentar una idea ridícula de mostrarse complacientes y comprensivos con los judíos pretendiendo que el sionismo “no sería” parte del judaísmo y busca destruirlo. Los argumentos históricos no son necesarios con estos sujetos porque no les interesan, tampoco la explicación racional sobre sionismo y judaísmo. Lo único que es necesario decirles es que los únicos nazis son ellos mismos porque son odiadores de judíos y siempre lo fueron, ya que el lobo podrá disfrazarse de cordero, pero siempre será lobo y así como terminamos con los nazis en otros tiempos y lugares también terminaremos con ellos aquí y ahora”.