Buenas noticias para Lionel Scaloni y la Selección Argentina a menos de un mes para el inicio del Mundial de Qatar 2022: el argentino Rodrigo De Paul, que aún no pudo encontrar su mejor versión en su nuevo equipo, marcó el empate 2-2 del Atlético de Madrid ante Bayer Leverkusen en la fecha 5 del grupo B de la Champions League.
El equipo de Cholo Simeone, más allá del gol del volante, queda eliminado en la fase de grupos ya que a falta de una fecha para el final, no logró alcanzar a Porto (9) ni a Brujas (10).
El argentino entró en el segundo tiempo por Ángel Correa y el Atlético perdía 2-1. A los cuatro minutos del complemento, De Paul recibió la pelota en el borde del área y tras un buen control, la clavó al segundo palo.
Cabe destacar que los dirigidos por Diego Simeone necesitaban ganar para seguir soñando con la clasificación a la siguiente fase de la Champions League.
De esta manera, el Colchonero deberá conformarse con jugar la Europa League e intentar recuperar el nivel que viene teniendo los últimos años.
En el minuto 95 el cuadro Colchonero se encontró con el tiro de esquina de la salvación. El arquero Jan Oblak fue a cabecear el centro de Yannick Carrasco, pero la defensa del cuadro germano pudo despejarlo y tras el rechazo el árbitro pitó el final. Con el 2 a 2, el equipo local se despedía de la máxima competición europea, todo era tristeza en el Wanda Metropolitano. Pero apareció el VAR.
Rodrigo de Paul, autor de uno de los goles, corrió para indicarle al juez que antes del despeje, la pelota había rozado en una mano en el área y por eso, cuando los futbolistas se marchaban rumbo a los vestuarios, el VAR llamó al referee para que revisara la acción. En la repetición se pudo ver de manera perfecta que el balón se desvió en el brazo extendido del ecuatoriano Piero Hincapié, quien si bien no tuvo la intención tocarlo, con su posición había ampliado el volumen de su cuerpo y por eso correspondía que se pitara mano.
De esta forma, el árbitro llamó a todos los jugadores e indicó que el encuentro no había terminado y que debía ejecutarse el penal. El encargado fue Carrasco, una de las figuras del Atlético de Madrid. Si convertía, su equipo seguía con vida en la Champions League, pero si erraba, quedaba eliminado.
El belga eligió abrir la cara interna de su pie derecho y definió suave a la izquierda del arquero finlandés Lukás Hrádecky, que adivinó su intención y tapó el disparo. Pero esto no fue todo. Al rebote llegó Saúl Ñíguez para meter el cabezazo que dio en el travesaño y nuevamente la pelota le cayó a un jugador del Aleti. Fue Reinildo esta vez quien pateó de zurda y el balón tenía destino de gol, pero -aunque parezca increíble- dio en el propio Carrasco y se fue afuera.

