NACIONALES | De Pedro | Ley | Salta

Eduardo "Wado" de Pedro: "La tartamudez no nos define"

Ante decenas de niños, niñas y adolescentes con disfluencia, de Salta, "Wado" de Pedro sostuvo que una ley nacional sobre tartamudez es un "desafío para 2022".

El ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro, planteó este miércoles que un debate sobre una ley nacional sobre disfluencia en el Congreso es un "desafío para 2022", tras la reciente aprobación de una norma en Salta que convertirá a esa provincia en la segunda del país en tener un consultorio público de tartamudez, después de Tucumán.

https://twitter.com/wadodecorrido/status/1471202892388388864

"La tartamudez no nos define, somos personas que hacemos muchas más cosas que esto", afirmó el ministro.

Fue en el marco de una charla sobre tartamudez en Salta organizada por la Cámara de Diputados de esa provincia, durante la cual el ministro de salud provincial, Juan José Esteban, anunció que próximamente se habilitará un espacio de atención integral para personas con este trastorno del habla, que afecta al 1% de la población mundial.

"No soy un ejemplo de superación porque no he superado (la tartamudez) y es algo que sé que lo voy a llevar toda mi vida", Wado de Pedro.

Proyecto de Ley

"La Asociación Argentina de Tartamudez me presentó el borrador de un proyecto de ley que ya se está discutiendo en el Congreso de la Nación que estaría muy bueno juntarlo con otros y ponernos como desafío que en el 2022 podamos ir al Congreso a hablar en las comisiones", dijo De Pedro por videoconferencia ante un centenar de niños, niñas y adolescentes y sus familias reunidos presencialmente en Salta.

Actualmente, hay al menos dos proyectos de ley presentados sobre disfluencia: uno busca instituir el 22 de octubre de cada año como el "Día de la toma de conciencia de la tartamudez", y el otro propone crear el "Programa nacional de prevención, detección, capacitación y tratamiento de la tartamudez".

En tanto, el pasado 3 de diciembre la Cámara de Senadores de Salta aprobó por unanimidad una ley de abordaje integral, especializado e interdisciplinario de la tartamudez o disfluencia que, entre otras cosas, dispone la creación de espacios especializados.

"Tucumán ya cuenta con un consultorio público hace 5 años, pero Salta es la primera provincia que lo implementa por medio de una ley. El día de hoy se nos anunció que tenemos un lugar físico" dentro del Centro Provincial de Rehabilitación Física (Ceprefis), dijo a Télam Jaqueline González, integrante del grupo de Ayuda Tartamudez Salta y madre de un niño de 10 años con disfluencia.

Durante el Congreso, del que participaron también los diputados nacionales Esteban Amat Lacroix y Rossana Helena Chahla, De Pedro rememoró su experiencia personal con la disfluencia y pidió "aceptarnos como somos para lograr una sociedad mejor y más inclusiva".

"Lo voy a llevar toda la vida"

"No soy un ejemplo de superación porque no he superado (la tartamudez) y es algo que sé que lo voy a llevar toda mi vida", dijo visiblemente emocionado y con la voz quebrada el ministro, que al iniciar su alocución confesó que "le cuesta mucho" referirse al tema en su condición de "protagonista" pero también de padre.

En ese sentido, sostuvo que mejor que "plantear metas (de superación) que no sé si es posible alcanzar", es aprender a "convivir" con esta condición y "aceptarse" como uno es.

"Yo empecé a mejorar cuando empecé a aceptarme, durante todo el tiempo que quise superarme y dejar de tartamudear, capaz hasta reforcé la disfluencia. Cada chico, cada familia, es un mundo; y uno tiene su motivo para mantener la tartatamudez", contó.

"Tuve la suerte de tener compañeros de secundaria que jamás me han hecho bullyng, pero sí sufrí la discriminación del resto de los cursos, sí pasé por esas situaciones donde nos enfermábamos el día antes de ir a una lección de lectura, sí me pasó de pedir toda la vida los dos gustos de helado que me salían", contó.

El funcionario relató que en una época de su vida se bajaba del colectivo dos cuadras antes o después del destino, "porque la parada era en una calle que para mí era imposible de decírsela (al chofer)", y que muchas veces le pasó de "morirse de ganas por comer algo y tener que pedir aquello que te salía" en un restaurante.

FUENTE: Télam

Dejá tu comentario