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El Dengue como amenaza: las consecuencias en nuestra Salud Mental

El psicólogo Roberto González Marchetti, sostuvo que la respuesta del estrés es adaptativa cuando vemos un peligro.

Existen manifestaciones psiquiátricas en pacientes con dengue, como ansiedad y depresión, reportadas en hasta el 90% de los casos durante la fase aguda de la enfermedad

"Las personas, tenemos mecanismos básicos de adaptación al ambiente, que nos permiten adaptarnos, reproducirnos y por supuesto garantizar la supervivencia.

A través de la cultura, nuestra conducta fue evolucionando, y adquiriendo formas más complejas de acción, pero, continuamos con estas conductas primitivas, que nos envían señales, aunque el objeto sea distinto, por ejemplo, entre un guerrero extraño que ingresa a un pueblo de la antigüedad, o un virus o armas letales en la actualidad, es decir ante se temía más lo concreto visible, y hoy en día lo no visible y lo que no se puede interpretar, aceptar y razonar su uso.

La respuesta del estrés es adaptativa cuando vemos un peligro, automáticamente disparo respuestas fisiológicas, conductuales y mentales que, si logramos regular correctamente, podemos enfrentar la situación de una forma más controlable.

El problema es cuando no logramos regular esa triada, y por ejemplo quedamos despiertos, o bien preocupados, es decir no nos podemos separar de la respuesta emitida no solo horas antes, sino meses antes, sin que este presente la situación, puede estar en nuestra memoria y en las ideas

Cuando comenzamos a interpretar al ambiente como aterrador y catastróficos, estamos ya en un dominio del miedo como emoción, pero que esta vez es des adaptativa, es un miedo que no nos prepara para enfrentar o huir del peligro, es un miedo, que, junto con la ansiedad, nos bloquea, o nos desorganiza nuestras acciones.

La razón opera de modo más lento, se acompaña con acciones (motoras) y de ideas de sobre interpretación, que nos provoca somatización en el cuerpo ante la aparición de lo que detectamos como amenaza activa.

Es por eso, que las personas que tuvieron Dengue, o fueron testigos de personas que tuvieron dengue en su familia de familiares en grupo de riesgo, o están transitando los primeros días del alta de la enfermedad provocada por el virus, es probable que tengan un miedo activado, que se acompañan con conductas incontrolables y repetitivas, que son propias de la sobre interpretación, de la amenaza del que fue objeto. También es importante que, por los síntomas del Dengue, la depresión hace su aparición posterior a la fase final, y en este punto, a mi modo, en algunos puestos laborales, como conducir, por ejemplo, no estaría en condiciones de volver al lugar de trabajo para cumplir con las mismas funciones, se debería evaluar neuropsicológicamente.

Otro factor en la incertidumbre que altera la homeostasis, provocando emociones aversivas., esto sucede porque necesitamos dar un sentido a la experiencia amenazante.

Si la información no alcanza, la inventamos a partir de asimilar noticias fases, y amarillas, o nos imaginamos, lo hacemos para sostener nuestra coherencia narrativa basada en el temor.

Ejemplo de ello, es cuando vemos lugares húmedos, o sentimos ruido de vuelo del mosquito, o visualizamos al insecto, la persona se asusta fácilmente, porque es una respuesta automática de la amenaza que evoca.

Puede llegar a estar en estado hiper alerta por las noches o las tardes, que son los horarios, donde circula el mosquito, puede llegar a tener taquicardia, y tensión, y comienza a centraliza su atención en todo lo relacionado a la defensa y ataque del dengue, presta más atención a las estadísticas, comienza a explorar si existe contagios nuevos en la zona, puede llegar a tener cambios en el estado del ánimo, y tener condutas evitativas de querer salir de su hogar.

Toda esta conducta desorganizada, es automática, y episódica, hasta que logra la persona controlar sus emociones, y adaptarse al ambiente. El problema es cuando esta desorganización conductual, se prologa y comienza a traer problemas en su vida cotidiana, puesto que el miedo, con a la ansiedad, se vuelve incontrolable, quizás ahí es el momento de pedir ayuda profesional, porque pueda existir la presencia de otros problemas subyacentes, que se añadieron a partir de la estimulación del miedo en los recuerdos, y en la memoria.

Por eso es importante tener un apoyo social, contar con una red, que nos permite, superar el miedo, y la incertidumbre".

* Psicólogo Roberto González Marchetti - Mat Prof 1460 - Presidente De Feput

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