La región acumuló 1.470.237 casos sospechosos hasta esa semana, frente a los 3,56 millones registrados en el mismo período de 2025.
Pese a la mejora regional, Costa Rica, Honduras, El Salvador y Ecuador han registrado incrementos recientes, lo que mantiene la vigilancia sanitaria sobre la evolución de la enfermedad.
Panamá también presenta transmisión activa. Aunque los casos acumulados son inferiores a los del año pasado, el país reportó 475 nuevas infecciones en una sola semana, elevando el total a 6.616 casos y 16 fallecidos, según el informe.
Uno de los principales factores de preocupación en Panamá es la circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus del dengue (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4). La infección previa no garantiza protección frente a los demás serotipos y una segunda infección puede aumentar el riesgo de desarrollar dengue grave.
El descenso regional se produce después de que 2024 registrara niveles excepcionalmente elevados de dengue en las Américas, mientras que durante 2025 y 2026 la tendencia general ha sido descendente.
La OPS, no obstante, advierte que la evolución varía considerablemente entre países y que la vigilancia debe mantenerse ante la aparición de nuevos foco.