El suicidio del "Morro" García abrió un interrogante muy fuerte acerca de como el deportista lleva lo que es su vida personal fuera de los flashes y las cámaras. El suicidio sigue siendo un tema tabú dentro de la sociedad y lo que sucedió con el delantero de Godoy Cruz, hace parar la pelota y tener que pensar en metodologías de trabajo para brindar contención. Oscar Mangione, psicólogo deportivo y psicoanalista, dialogó con LV12 Radio Independencia acerca de esta situación dentro del deporte.
Para el profesional se considera que el deportista pasa por muchas presiones. La situación de rendir todos los días, tener a tantas personas que juzgan tu rendimiento, convivir con la presión de tener que mantener el puesto cada semana, más el combo de poseer síntomas de depresión hacen de esto "Una situación de mucha presión para el deportista y puede tener desenlaces peligrosos".
Oscar Mangione remarcó la importancia de no dejar aislado al profesional en una situación como la que estaba pasando el delantero uruguayo. En el momento que se encontraba (aislado por COVID, alejado de su hija hace mucho tiempo) la idea es poder seguir su caso en el día a día, algo contrario a lo que hizo Godoy Cruz. "El declaró que no tenía ganas de vivir, era un cuadro peligroso, pero en general el club solo se dedica a cuidar el rendimiento. Es como tratar a alguien de manera descartable".
Para finalizar, el psicólogo deportivo remarcó la importancia de trabajar este tema en lo que son las divisiones infantiles de las instituciones deportivas. Su argumento pasa por el hecho de que la situación debe ser tratada con la mayor seriedad posible, además de que los chicos deben contar con una asistencia necesaria para poder convivir con las "presiones" del jugador de fútbol al llegar a ser profesionales.

