Este viernes 3 de julio se llevó a cabo una audiencia que tuvo como objeto, por parte del Ministerio Fiscal, solicitar el control de las aprehensiones, la formalización de la investigación y el pedido de medidas de coerción de máxima intensidad.
El caso es investigado por la Unidad Fiscal Especializada en Robos y Hurtos II, a cargo de Susana Cordisco, quien fue representada por la auxiliar fiscal Florencia Cocimano.
La Fiscalía formuló cargos en contra de los acusados por el delito calificado como robo con arma de fuego en calidad de coautores, solicitando la prisión preventiva de los mismos por el plazo de 43 días para concretar las medidas periciales correspondientes, y ante la existencia de los riesgos procesales de peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
Respecto a las características del hecho, la investigadora fiscal precisó: “Fue un hecho grave y violento, los autores actuaron de manera coordinada y distribuyendo funciones a los fines de desapoderar a la víctima de sus pertenencias, en horas de la mañana en un día lluvioso, aprovechándose de las inclemencias climáticas a los fines de poder garantizar su impunidad en atención a la escasa cantidad de transeúntes, sumado a que la víctima iba acompañada de su hija de nueve años, encontrándose en una situación de vulnerabilidad”.
El hecho
El 1º de julio pasado, a las 8:40 horas, mientras una mujer y su hija de nueve años se disponía a ingresar a su domicilio ubicado en las calles Alberdi y Florida de San Miguel de Tucumán, fue interceptada por una motocicleta que era conducida por Lucas Exequiel Graneros acompañado por Orlando Jesús Alderete. Seguido a ello, Graneros descendió del rodado y extrajo un arma de fuego, apuntando a la mujer mientras su hija permanecía a su lado. Ante esta situación, la víctima arrojó su mochila a la vereda y cubrió a la niña. El delincuente se desplazó hacia donde estaba la mochila mientras que la menor comenzó a correr. Al advertir la huida, el malviviente insistió en la entrega de un teléfono celular a su madre, mientras la amenaza diciéndole: “El celular, sino vuelvo y te mato”. Seguidamente tomó la mochila, volvió a apuntarla con el arma y luego de ello abordó la motocicleta, huyendo los delincuentes.

