En diálogo con LV12, sostuvo que el hecho significó una falta de respeto hacia la figura religiosa: “Estamos dolidos, no por nosotros que somos simples gauchos, seres mortales, insignificantes; estamos dolidos por el agravio que se ha hecho a nuestra patrona la virgen generala, un agravio que va mucho más de lo religioso porque la Virgen de la Merced es sin lugar a dudas a la gran protagonista de la independencia argentina”.
Suárez recordó además el papel que, desde la tradición histórica y religiosa, se le atribuye a la Virgen de la Merced durante la gesta independentista: “Gracias a la Virgen de la Merced en quien Belgrano se encomendó en 1812 con un puñado de soldados y de gauchos mal preparados para enfrentar al ejército profesional del rey, contra todos los pronósticos humanos y toda la lógica no tenía chance de triunfar y sin embargo gracias a la protección del cielo se obtiene ese triunfo prodigioso, inesperado y milagroso de la Batalla de Tucuman que es tan importante para la declaración de la Independencia”.
El relato de lo ocurrido durante la vigilia
Al describir la situación vivida la noche del 8 de julio, Suárez explicó que intentaron ingresar por distintos accesos, pero que en todos los casos se les negó el paso: “Esa noche, como lo hacemos hace tantos años, fuimos con la imagen de la Virgen pocos gauchos, intentamos entrar por la esquina de San Lorenzo y Congreso; estaba totalmente vallado, nos informan desde Casa Militar que ahí estaba destinado para la prensa y nos dicen que vayamos por San Lorenzo y Las Heras que por ahí están entrando los invitados y ahí nos trancaron la entrada y nos dijeron que no estábamos autorizados a pasar; y nos dijeron que la única forma que nos dejen entrar era que nos autoricen desde ceremonial de la provincia y no nos atendieron, eran las 23:00, estaba a punto de llegar el Presidente era obvio que iba a pasar”.
Según indicó, la misma situación se produjo cuando arribó el arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez: “Después llegó el Arzobispo, le exigieron la famosa acreditación, pidió que lo dejaran pasar con la Virgen y le dijeron que no, que tenía que traerla a la directora de Ceremonial de Casa de Gobierno pero tampoco se pudo”.
Finalmente, señaló que la gente presente respaldó el pedido del fortín, aunque no lograron acceder al lugar: “La gente empezó a aplaudir y gritar para que nos dejen a entrar pero nada, se hicieron las 00:00 y tuvimos que cantar a capela el himno, rezamos a la Virgen y nos retiramos enojamos e indignados por lo que había pasado”, cerró.