Karla Johan, una reconocida sommelier de mate, persigue su convicción en donde pretende que nuestra infusión nacional pueda llegar a otros mercados, no solo al nostálgico sino generar nuevos consumidores que puedan apreciar las bondades y los beneficios que tiene la yerba mate.
La reconocida sommelier recomienda desde un principio conocernos como consumidores, y en base a eso buscar la yerba mate adecuada.
Tipos de yerbas
Si el paquete dice suave, la molienda contiene más palos, más hojas y menos porcentaje de polvo. “Es en el polvo donde se encuentra mayor cantidad de sabor y propiedades de la yerba mate, por eso no hay que separar el polvo”, aseguró Johan.
Explica que los porcentajes que se usan de polvo depende de la yerba que se quiera producir, si hay más porcentaje de polvo (hojas bien trituradas), hay una yerba más intensa.
Las yerbas compuestas para denominarse yerba mate, tienen que tener más de 65% de yerba mate como base.
Temperatura del agua
Para consumir un mate bien cebado, la temperatura ideal sería entre 75° y 80°, “importantísimo que no hierva”, subrayó la sommelier.
La forma ideal de cebar el mate
Karla nos explica qué hay que colocar tres cuartas partes de la yerba elegida “tapamos con la palma de una de las manos, damos vuelta el recipiente y se lo agita enérgicamente; es el paso fundamental para que se mezclen los componentes” aseguró, después se coloca la yerba a 45° dejando un espacio, hidratamos el polvo y acomodamos la bombilla.
Para finalizar nos encarga preparar el mate con la yerba que uno elige y “hacer un poco lo que hacían las abuelas, poner cascarita de naranja, burrito, cedrón; y de esa manera obtener más sabores naturales".

