Las autoridades sanitarias de Dinamarca dieron este martes por controlado el coronavirus y consideraron como "muy improbable" la posibilidad de que se pueda ver afectado por una segunda oleada del virus.
"Hemos conseguido tener bajo control el contagio de coronavirus, gracias a un esfuerzo colectivo sólido", declaró este martes la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.
"Si el virus estuviera descontrolado y no hiciésemos nada, habría probabilidad de una segunda ola. Pero hemos aprendido mucho de la enfermedad, tenemos capacidad para hacer test y aislar a los expuestos al contagio", sostuvo el máximo responsable en infecciones del Instituto Nacional de Salud, Kare Molbak.
Frederiksen anunció una estrategia "más ofensiva" para hacer test -actualmente se realizan unos 10.000 al día- y rastrear los contactos de personas infectadas, además de crear un organismo estatal para asegurar el suministro de material protector.
Además, el Gobierno danés pretende que los ayuntamientos habiliten instalaciones para que aquellos ciudadanos sin posibilidad de aislarse en sus casas puedan hacerlo de forma voluntaria en otros sitios, como hoteles o recintos recreativos.
La segunda fase de normalización comenzó esta semana con la apertura de tiendas minoristas y centros comerciales, además de permitir el deporte profesional, y continuará el próximo lunes con cafés y restaurantes, siempre con restricciones de espacio y medidas especiales de higiene.
La tercera fase, que comenzará a principios de junio, incluye museos, cines, teatros y deporte en instalaciones cubiertas, y se ampliará de 10 a 30 o 50 el número de personas congregadas permitido.
La cuarta fase, prevista para agosto, permitirá la reapertura de discotecas y gimnasios, entre otros establecimientos.

