El tránsito le impidió llegar a tiempo al show
Vikingo explicó que el compromiso con Dyango coincidió con otra presentación que tenía programada y que, pese a organizar los horarios, un embotellamiento complicó su llegada.
"Nosotros estábamos trabajando en Yerba Buena y les dije al equipo: 'Nos subamos a las 21 en punto'. Yo tengo de ahí 20 minutos al centro, pero no contaba que 10 cuadras antes había un embotellamiento tremendo. Entonces, dejo el auto en calle Chacabuco y estaba cantando el tema número 6, y yo cantaba en el tema número 5 y bueno", relató.
El cantante contó que, una vez finalizado el espectáculo, pudo conversar con Dyango y explicarle lo ocurrido. "Terminó el show y estuvimos charlando un poquito y lo entendió y de ahí volamos a la peña porque teníamos un show más. Menos mal que son así", expresó.
Además, remarcó que no podía suspender los compromisos laborales que ya tenía acordados. "Son cosas pactadas, señadas hace mucho tiempo, es mi trabajo", manifestó.
En ese sentido, aseguró que el propio Dyango comprendió la situación. "El propio Dyango me dijo: 'Está bien, pibe, tenés razón, no llegaste por una cuestión de tiempo'", recordó.
La respuesta a las críticas en las redes sociales
Luego de publicar en sus redes contando lo sucedido, el músico recibió comentarios y cuestionamientos de usuarios que opinaron sobre su ausencia en el escenario.
Al respecto, Vikingo expresó su sorpresa por algunas de las reacciones y cuestionó la falta de comprensión sobre las características de su actividad laboral.
"A la gente no se le cruza por la cabeza que alguien pueda trabajar los fines de semana y no un 8 horas en una oficina", manifestó.
También se refirió al vínculo que mantiene con Dyango y recordó cómo comenzó su historia con el artista español.
"Yo canté con él muchas veces. Es una historia hermosa, yo le hago el tributo hace muchos años. Yo soy un artista callejero, lo digo con mucho orgullo. He trabajado muchos años en Parque Chacabuco, Parque Lezama, San Telmo, Plaza Serrano, todo Buenos Aires y afuera del Gran Rex me conoce una señora que era la presidenta del club de fans de ellos, de Dyango. Bueno, me escucha y ahí comienza como todo, hasta que Dyango me conoce y logramos una afinidad", contó.
Además, aclaró que ese día también había compartido un momento con el cantante durante la prueba de sonido.
"Es más, ese día estuve con él temprano, cuando fue la prueba de sonido. Estuvimos conversando, cantando juntos, lo que hacemos siempre", explicó. Luego, al recordar su publicación en redes sociales, "Como le gusta el puterío".
El orgullo de ser un artista callejero
Por último, Vikingo habló de su recorrido musical y de lo que significa para él trabajar como artista callejero. Destacó la adrenalina de los espectáculos en la vía pública y las dificultades que implica desarrollar esa actividad.
"Amo la adrenalina de la calle, mi espectáculo es energético. La música es melodía, es peligrosa la calle, te tenés que estar cuidando de la Policía, cuidarte de los pungas, brindar lo mejor de vos para el espectáculo. El artista callejero tiene conciencia de clase", expresó.
El cantante de SIRES también se caracteriza por brindar un espectaculo que toman como punto de partida experiencias personales o vivencias de personas cercanas, una impronta que atraviesa buena parte de su propuesta musical.