El hantavirus es endémico en el NOA pero en Tucumán no se detectaron casos: la higiene es clave

La Dirección de Bromatología es la responsable de llevar a cabo los controles de plagas urbanas. Mirá que sencillas son las medidas que podemos adoptar para prevenir enfermedades.

El brote de Hantavirus en el sur del país que ya se ha cobrado 10 vidas, sumado a los dos casos confirmados en salta y Jujuy, con un caso mortal,  has despertado preocupación en la población. Aunque en la capital de la provincia no vive la variedad de ratón transmisor de esa enfermedad, las medidas de control de plagas y cuidados en la higiene antes del consumo de alimentos, son indispensables y obligatorias para prevenir otras enfermedades que también revisten gravedad.

Oscas Gramajo, director de Bromatología de la Municipalidad de San Miguen de Tucumán explicó cómo es el trabajo que se encara desde su área: “Nosotros nos ocupamos del control en los grandes distribuidores de alimentos que se concentran en la capital y, en menor medida y por casos de denuncia, en negocios de menor envergadura”.  Gramajo detalló que lo que se controla es lo que se especifica en el Código Alimentario Argentino para los que compran, venden, transportan, almacenan y distribuyen mercadería y en la rotulación: fecha de vencimiento, condiciones de embasado y cadena de frío.

Respecto al control de las plagas urbanas, trabajan con el pedido de los vecinos de desinfección o desratización. También intervienen cuando el sector urbano está habitado por personas de escasos recursos. En esto casos los operativos se realizan por manzana.

Cuando se habla de la prevención de la salud, el funcionario municipal definió como importante al concepto de “participación” que “nos involucra a todos”. Gramajo destacó que los cuidados en el manipuleo, almacenamiento y consumo de alimentos son de responsabilidad de todos los ciudadanos y organismos de control.

Si bien en la provincia no vivie el roedor que transmite el hantavirus, sí son vectores de otras enfermedades que revisten diferentes grados de gravedad. En este sentido señaló que, por ejemplo, en el caso de los envasados, “hay que tener el cuidado de higienizar los alimentos en conserva, incluso una lata de cerveza, y mejor si se usa un vaso para beberla. Lo mismo que cuando se compra una pieza de queso hay que eliminar el envoltorio plástico y reemplazarlo por otro o guardarlo en algún recipiente con tapa. La explicación a estas acciones es que “puedo ocurrir que en algún lugar de la cadena de comercialización, ya sea en el transporte, deposito del distribuidor o del negocio de venta final, los alimentos hayan entrado en contacto con algún vector (insecto o roedor) que dejan saliva, orina y eses”.

Los comercios que venden alimentos están obligados a hacer el control de plagas una vez al mes, como mínimo (las tareas de desinfección y desratización en comercio las hacen empresas privadas). “Nosotros hacemos la inspección y verificamos los certificados. Esto no los libera de responsabilidad si tuvieran algún vector porque las empresas que mejan grandes volúmenes de alimentos están haciendo la desinfección una vez a la semana”, manifestó Gramajo.

 El director de Bromatología comentó que para el control de roedores se colocan cebaderas y se las monitorea. “Si se mantienen en el tiempo sin que el cebo sea consumid, implica que no hay ratones en el lugar,  no hubo ingreso del vector. De los contrario, si el cebo es consumido  significa que hay roedores y hay que proceder parta erradicarlo.

Hay varias especies de roedores. En Tucumán no se detectaron los ratones colilargos que son los que transmiten el hantavirus.

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