Estos datos surgen de un informe publicado esta semana por la Oficina Regional del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
“Los efectos cada vez más visibles y severos de El Niño amenazan con empujar a aún más niños, niñas y adolescentes a situaciones de mayor vulnerabilidad y profundizar las desigualdades existentes”, afirmó Roberto Benes, director regional de Unicef para América Latina y el Caribe. Y agregó: “Debemos actuar ahora para fortalecer la preparación, proteger los servicios esenciales y garantizar que la niñez reciba el apoyo que necesita”.
Riesgos de inundaciones y daños en la infraestructura escolar y sanitaria
De acuerdo con el documento oficial, los riesgos varían de manera significativa según la zona geográfica.
En Argentina -así como en la costa del Pacífico de México y América del Sur (incluidas zonas de Brasil, Chile, Ecuador, Perú, Uruguay y Paraguay)-, se estiman precipitaciones por encima del promedio que incrementan el riesgo de inundaciones y daños en la infraestructura escolar y sanitaria.
En tanto, en el Corredor Seco de Centroamérica (que abarca partes de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua), la reducción de las lluvias afectará la producción agrícola, y esto derivará en un aumento de la inseguridad alimentaria, la malnutrición infantil y la suspensión de las clases escolares.
Asimismo, las sequías amenazan los medios de vida en el Caribe Oriental y Jamaica, al tiempo que agravan las crisis prolongadas en Cuba y Haití, junto con el riesgo de la temporada de huracanes.
En tanto, Bolivia, Colombia, Chile y Venezuela enfrentan reducciones en los embalses e incendios forestales, mientras que la sequía en la cuenca amazónica amenaza con aislar a comunidades indígenas y ribereñas.
“Las tormentas y las inundaciones obligan a las familias a desplazarse e interrumpen su vida cotidiana. Las altas temperaturas causan golpes de calor y deshidratación. Las sequías originan inseguridad alimentaria y nutricional. Estos peligros climáticos exacerban las enfermedades infecciosas y mortales, como el dengue y el paludismo, y dan lugar a incendios forestales que contaminan el aire”, advierte el informe de Unicef.
¿Qué es El Niño?
El Niño es una de las fases de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un fenómeno natural caracterizado por fluctuaciones en las temperaturas del océano en la zona central y oriental del Pacífico ecuatorial. Estos cambios modifican la circulación de la atmósfera y pueden influir en las condiciones climáticas de distintas regiones del mundo.
El ENOS tiene tres fases: El Niño, La Niña y una fase neutra, y suele presentarse cada 2 a 7 años, según el SMN.
No todos los episodios de El Niño tienen la misma intensidad. Desde 1981, el fenómeno se registró 15 veces durante la primavera: 5 eventos fueron débiles, 5 moderados y 5 fuertes, según datos recopilados por el SMN.